Ana Sáenz, defensa central y médica en el terreno de juego
Ana Sáenz de Pipaón, futbolísticamente conocida como Pipa, juega de defensa central en el Córdoba. A sus 25 años de edad, esta joven jugadora nacida en Logroño es también médica y actuó con determinación para ejercer su profesión cuando una futbolista del equipo contrario sufrió un desvanecimiento a los diez minutos del partido que estaban jugando.
Ana Paredes León, jugadora del E.F. Peña El Valle, de la Segunda División femenina, se desplomó sobre el campo en pleno partido contra el Córdoba. Ana Sáenz, Pipa, pasó inmediatamente de la defensa al ataque. Fue corriendo hasta donde estaba Ana Paredes, explicó que era médico y se dispuso con total decisión a auxiliarla.
Ella mismo ha relatado como fue su modo de actuación, hecho que ha sido resaltado por diversos medios de comunicación, incluidos los de su ciudad natal, Logroño. Las primeras acciones de Pipa fueron encaminadas a examinar que su ‘paciente’ no tuviera algún daño en la cabeza, comprobar que tuviera las pupilas reactivas y que estuviera consciente y orientada. Así la joven médico del Córdoba descartó que fuera algo grave.
Luego, pidió material para medirle la glucosa y la tensión. Y efectivamente se dio cuenta de que la chica tenía el nivel de azúcar muy bajo, “más aún para jugar al fútbol”, como explicó la propia Pipa. La tranquilizó, le dieron un batido de chocolate y le dijo que se iría recuperando, como así sucedió antes de ser trasladada a un centro hospitalario.
Ana Sáenz de Pipaón empezó a jugar al fútbol con 14 años en el Atlético Revellín. Pasó al equipo del Zaragoza CFF, luego al EDF Logroño y ahora actúa de defensa central en el Córboba, toda una carrera futbolística que ha compaginado con los estudios de otra carrera, la de Medicina, que como ha demostrado ejerce con total profesionalidad.
