CRÓNICA: El equipo se reivindica con su esencia y gana 0-3
Si ya nos enseñó a ganar, con una racha histórica de tres títulos internacionales, la Selección española nos enseña ahora a saber levantarse. Con ningún interés clasificatorio y con la decepción de haberse quedado fuera del Mundial en el ánimo, los internacionales tiraron de profesionalidad y orgullo para hacer un gran partido ante Australia y vencer 0-3.
Del Bosque aclaró en la rueda de prensa del día anterior que "alinee a quien alinee, el nivel del equipo no se resentirá porque son todos grandes jugadores de grandes clubs". Y así ha sido, el once, además, ha traído el partido número 100 de Iniesta con la Selección, el debut en un Mundial de Reina, Juanfran y Albiol y un gran partido de toque que deja claro que la suerte juega, y su falta en momentos puntuales ha tenido gran parte de culpa de que el equipo vuelva mucho antes de tiempo.
Koke funcionó conjugando la resta con Xabi con la suma hacia Cazorla. Iniesta se convirtió en centenario con un recital de pases y transiciones, el manchego volvió a desactivar la presión rival con la tranquilidad pasmosa de pases rápidos. Torres bregó con la defensa hasta partirse, literalmente, la camiseta, y Villa fue una verdadera pesadilla tumbado a la izquierda, con tacones y verticalidad.
Precisamente de tacón llegó el tanto del asturiano. Iniesta hizo saltar por los aires la defensa australiana con un pase al desmarque del vertical Juanfran, pase de la muerte de este y espectacular remate de tacón de Villa. Una jugada muy entrenada por Vicente del Bosque, Toni Grande y Javier Miñano que ponía al delantero asturiano en la astronómica cifra de 59 tantos con la Selección. El 7 seguirá siendo el máximo goleador de la historia del combinado nacional por mucho tiempo y celebró su gol besando la camiseta de España.
El segundo gol vino otra vez desde las botas de Iniesta. Al 6 le dieron poco más de un segundo para pensar en la frontal del área y encontró a Fernando Torres con un pase perfecto. El 9 tuvo tiempo incluso para controlar y batir por bajo a Ryan.
Otra brillante conexión trajo el tercero. En este caso Cesc, desde el pico del área, puso un balón templado a la espalda de la defensa, justo en el lado opuesto del área. Mata la pinchó y batió a Ryan por bajo.
Con este, la Selección española tiene un balance histórico en los Campeonatos del Mundo de 18 partidos perdidos, 12 empatados y 29 ganados. Se aumenta el número de victorias y se recuperan sensaciones para empezar en septiembre, con ilusión, el camino hacia la Eurocopa de Francia en 2016.