CRÓNICA: Una España eléctrica ilusiona y golea 5-1 a Macedonia
El partido comenzaba con varias preguntas: si España continuaría con las buenas sensaciones de Francia, si el equipo empezaría a verse más ensamblado, si marcaría Alcácer en su ciudad, si debutaría Munir y, sobre todo, si se comenzaría a acercar la clasificación para la Eurocopa de Francia con una victoria. La respuesta a todas esas preguntas fue sí.
La falta de tiros en Saint Denis se conjuró a los 13 minutos y con gol. El primer disparo a puerta de los de Del Bosque fue desde los 11 metros, penalti que se cometió sobre Silva y que Sergio Ramos no se pensó en tirar a lo panenka y engañar a Pacovski.
1-0 y buenos augurios.
Cuatro minutos más de dominio le bastaron a la Selección para poner tierra de por medio en el marcador. Juanfran entró por la derecha, recibió una pared y centró al corazón del área. Pase de la muerte que Paco Alcácer empujó dentro. El valenciano marcaba en su ciudad y protagonizaba una emotiva dedicatoria hacia su padre, fallecido el día de su debut con el Valencia C.F., levantando las manos al cielo.
Cesc había sido claro en la rueda de prensa oficial: "Cambiarán caras y eso hará que también cambie la forma de jugar. Hay nuevos regates, nuevos desmarques, y eso se nota". Efectivamente se vieron cambios. La Selección juega ahora más directo. Se sigue hablando el lenguaje del toque pero de una manera mucho más vertical y agresiva. La sensación es que se llega mucho más rápido a la portería rival.
Los robos y las salidas rápidas de balón parece que serán mucho más protagonistas en esta nueva Selección y no tanto la circulación en la frontal del área hasta encontrar el hueco.
En defensa, el trabajo de Cesc de área a área y la pareja Busquets-Koke, cada vez más compenetrada, sostenía toda esa agresividad de arriba. El único despiste atrás fue un contraataque macedonio con cortó Juanfran con penalti y que Ibraimi en el 27, convirtió en el 2-1.
Con esta nueva apuesta de recuperación y arranque, de robo y carrera, la defensa macedonia no paraba de achicar ataques. Silva, Pedro, Paco Alcácer otra vez, Cesc, Koke parecían flechas, y todos pudieron marcar el 3-1. Sin embargo fue uno de los tapones, Busquets, el que empalmó un balón rebotado en la frontal y se estrenó como goleador en la Selección. Si Paco Alcácer con su gol se había convertido en el jugador 257 de la historia de la Selección española en poder presumir de haber anotado con la camiseta nacional, Busquets era el 258.
Ese hambre continuó en la segunda parte y Silva, de tiro cruzado, consiguió el cuarto tanto.
De ahí al final, el debut de Munir en partido oficial y una cascada de ocasiones que pudieron suponer un marcador aún más abultado. Pedro, con el tiempo cumplido, cerró el partido con un tanto levantando el balón por encima del portero y llevando la alegría a la grada del Ciutat de València. La próxima cita de esta ilusionante Selección será el 9 de octubre en Eslovaquia.