25 años sin Juanito. ¿Recuerdas "la batalla de Belgrado" y el botellazo al malagueño?
Este 2 de abril se cumplen nada menos que veintinco años desde que nos dejó, en un fatal accidente de tráfico, una de las leyendas del fútbol español: el malagueño Juan Gómez "Juanito". Jugador carismático y que marcó un estilo propio de juego tanto en sus clubes como en la Selección española de fútbol, disputó con España más de treinta partidos y dejó su impronta en el corazón de todos los aficionados. De él se recuerdan muchos mensajes, muchos gestos y un episodio vivido con España que ahora recordamos...
La batalla de Belgado
La Selección española que dirigía Ladislao Kubala se clasificó para el Mundial de Argentina 1978 tras pasar por un auténtico infierno, el del llamado "pequeño Maracaná" de Belgrado. España debía jugar contra Yugoslavia en un gélido y lluvioso 30 de noviembre de 1977, en el partido decisivo de la fase de grupos y con la memoria aún fresca de lo ocurrido en 1974 cuando los yugoslavos habían dejado fuera del Mundial al equipo español.
Los balcánicos jugaron al límite en el terreno de juego y fuera de él. Efectivamente, toda Yugoslavia se volcó con su equipo con el objetivo de amedrentar al rival, en este caso España. El gobierno del mariscal Tito (un dictador comunista pero enfrentado a las directrices de Moscú y, por lo tanto, bien visto por Occidente) concedió el día libre para que los aficionados pudieran acudir a animar a su equipo al estadio del Estrella Roja de Belgrado.
Los jugadores españoles no pudieron calentar sobre el terreno de juego, y lo hicieron en los vestuarios, ante el acoso de los 100 mil espectadores que abarrotaban el "pequeño Maracaná". Desde las gradas llovían todo tipo de objetos.
El infierno y la guerra no estaba solo en las gradas como se encargaron de hacer evidente los jugadores balcánicos. Cardeñosa, el jugador bético que disputó aquel encuentro, todavía recuerda que fue "el partido más duro que he jugado en mi vida". Y Chus Pereda ha llegado a confesar que en su "vida deportiva creo que no he visto ningún partido y tan complicado como este, y con tanto miedo”. Y fue así desde el pitido inicial: Kustudic (que luego jugó en el Hércules) lesionó en el minuto 10 a Pirri, que fue sustituido por el barcelonista Olmo.
A España le valía el empate o perder por un gol para clasificarse para Argentina ´78, pero no se conformó y ganó el encuentro gracias a un tanto de Rubén Cano a pase de Cardeñosa. Era el minuto ´71.
Poco después llegó la acción más bochornosa del encuentro. Al ser sustituido Juan Gómez, "Juanito" en el minuto 76, este hizo un mal gesto a la grada (una seña al público yugoslavo con el pulgar hacia abajo). Acto seguido fue alcanzado por un botella de cristal que impactó en su cabeza, dejándole seminconsciente. Fue retirado en camilla en medio de un enorme lanzamiento de objetos.
La tensión subió muchos grados y los roces entre jugadores se sucedieron. Pese a todo, España, ausente de un Campeonato del Mundo desde 1966, logró sellar así su clasificación en un partido que fue una verdadera batalla (algunos la llamaron "la batalla de Belgrado").