El centenario zaguero Carles Puyol cumple 39 años
Cuando con intención de mejorar su juego siendo apenas adolescente acudía solo a las siete de la mañana al campo de fútbol de la localidad leridana de la Pobla de Segur donde se crió, seguramente no pensaba Carles Puyol i Saforcada (Viella, Lérida, 1978) que algún día jugaría cien partidos con la Selección española, pero aquel joven lo acabaría logrando el pasado 6 de febrero en la capital catarí de Doha ante Uruguay.
Sólo seis jugadores habían logrado llegar antes a esa cifra y Puyol alcanzó el centenar de internacionalidades como hito de una carrera basada en el amor al deporte, el trabajo constante y un característico pundonor sobre el césped que le llevó de juvenil hasta el F.C. Barcelona y con 22 años al debut con España el 15 de noviembre de 2000 durante un amistoso en el sevillano estadio de La Cartuja ante Holanda y a las órdenes de José Antonio Camacho.
Puyol fue titular en aquella ocasión y desde entonces no ha dejado de ser talismán para la Selección, que ha ganado setenta de los duelos en los que ha jugado el catalán, con diecinueve empates y sólo once derrotas, siendo un fijo en las convocatorias de Camacho, Iñaki Sáez, Luis Aragonés y Vicente del Bosque.
En tres ocasiones ha logrado celebrar un tanto con España, el primero en un amistoso jugado en Windsor Park, Belfast, en 2002 con triunfo por cero a cinco de la Selección que dio paso a su primer tanto oficial marcado en la clasificación para el Mundial de Sudáfrica, el 11 de octubre de 2008 ante Estonia en Tallin.
Luego, en la cita mundialista llegaría su gol emblemático a Alemania durante la semifinal jugada en Durban. Fue el 7 de julio de 2010 cuando se alzó en el aire, anticipándose a su amigo Gerard Piqué y a toda la defensa germana, para aprovechar el córner botado por Xavi Hernández e imprimir un cabezazo imposible para el meta Neuer que llevaba por primera vez en la historia a España hasta la final de un Campeonato del Mundo, final que nos condujo a la primera estrella sobre nuestro escudo.
Antes de eso ya había logrado la medalla de plata con la Selección olímpica en los juegos de Sydney además del que considera el trofeo que más le ha cambiado a nivel personal y deportivo: la Eurocopa de Austria en 2008 ya que “ganar aquel título fue como una liberación. Eso, unido a que venía de pasar un año muy malo en lo personal... Entendí que estábamos en esto para divertirnos, dentro de un orden y una profesionalidad, pero hay que disfrutar.”
Carles Puyol dejó el fútbol en activo en el verano de 2014 pero su legado continua vigente en el espíritu luchador, ese que nunca baja los brazos, del que hace gala la Selección española.