FOTOS CON HISTORIA | Un Europeo Sub-19 femenino que nunca olvidaremos
Hace poco más de dos años, en Belfast (Irlanda del Norte), la Selección española femenina Sub-19 volvió a escribir una nueva página de oro para el fútbol español. Su hazaña: proclamarse campeonas de Europa tras vencer a Francia en la final (2-3)
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Jue, 22/08/2019 - 10:53
De la mano de Aitana Bonmatí, Patri Guijarro o Lucía García, jugadoras que triunfan ahora con la Selección absoluta y que han disputado incluso el reciente Mundial de Francia, la Selección española femenina sub-19 de fútbol conquistó en agosto de 2017 el segundo título en esta categoría
La Eurocopa Sub-19 femenina de 2017 siempre será recordada por los seguidores de la Selección española por dos motivos. El primero de ellos, y más evidente, por la conquista del título internacional después de tres ediciones consecutivas cayendo en el último encuentro. Y el segundo, pero no por ello menos importante, por el fútbol eléctrico que desplegó durante todo el europeo el equipo de Pedro López.
De esta forma, el equipo nacional, que ya había eliminado a Holanda en semifinales (2-0), se presentó en la final con una idea de juego clara caracterizada por la posesión de balón como valor principal. Francia, que contaba todos sus partidos por victorias hasta la fecha, fue el rival en un partido marcado por la épica y la entrega de las futbolistas españolas.
Con estos antecedentes, y a pesar de la iniciativa inicial propuesta por el conjunto de Pedro López, la Selección tuvo que sobreponerse al tempranero tanto de Bourdieu, un acontecimiento que lejos de minar los ánimos del combinado nacional sirvió para sacar el máximo de nuestras futbolistas. De hecho, desde ese instante España dio un paso al frente y Patri Guijarro, tras un excelente servicio de Paula Fernández, igualaría el choque pocos minutos después.
Golpe tras golpe, el encuentro se fue convirtiendo en un auténtico espectáculo para los cerca de 8.000 aficionados allí presentes. Y es que con un resultado de 2-1 a falta de 10 minutos para la conclusión de la final, España tuvo que emplearse a fondo para remontar, una vez más, un marcador adverso. Fue entonces cuando apareció la figura de Carmen Menayo para asistir en el minuto 85 a Damaris Egurrola y para hacer lo propio con Patri Guijarro en el 90'.
La delantera, máxima goleadora del torneo con cinco goles, llevó el delirio a la grada del Windsor Park con un gol para la historia que certificaba, trece años después, el título de campeonas de Europa.