La importancia del "primer día" en la Selección
No compiten, aún, pero el trabajo que se realiza en la más pequeña de las Selecciones es clave en el éxito de nuestro deporte: "inculcarles los valores que defiende desde hace tiempo la Federación, clave en el trabajo con los chicos", explica Santi Denia
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Lun, 26/09/2016 - 17:18
El Seleccionador Nacional Sub-16 y Sub-17 se pone al trabajo con la Selección de los más jóvenes nada más llegar de clasificar a la Sub-17 para la Ronda Élite del Campeonato de Europa. La diferencia de edad es de un año entre unos y otros, pero la tarea del equipo técnico de España en estas categorías tiene particularidades importantes: "Llegan a la Ciudad del Fútbol los mejores de España en sus puestos a estas edades. Todo ello, como consecuencia de un trabajo de búsqueda al que la dirección técnica le da la mayor importancia. En este momento es cuando, si hacemos una buena elección, las generaciones pueden ir creciendo. Si el grupo es bueno, se adelantan muchos procesos para que en Sub-17 ya tengan asimilados determinados conceptos fundamentales".
Los días de trabajo en la Ciudad del Fútbol, aunque los chicos no tienen competición oficial, son intensos, dentro y fuera del terreno de juego. En la convivencia diaria se conoce a los jugadores, a los futbolistas, pero también y más importante, a las personas: "Queremos chicos que hagan grupo, que asimilen bien la importancia del buen comportamiento, que hagan amistad con los compañeros y creen un grupo".
Los internacionales no compiten (más allá de los torneos de desarrollo que organiza UEFA), pero "tienen la oportunidad de, en los entrenamientos, en partidillos que hacemos entre nosotros, medirse con los mejores en todos los puestos de su edad a nivel nacional. Aquí llegan los mejores, tras el trabajo que hacen los clubes y las federaciones territoriales en cada parte de España".
El trabajo con la Sub-16 es una oportunidad de aprendizaje, para los chicos, pero también para los entrenadores: "Cada generación es diferente, no puedes pensar que lo hecho hasta el momento vale para el futuro. Hay que adaptarse a los chavales", concluye Santi Denia antes de calzarse las botas y ponerse manos a la obra con el nuevo grupo de internacionales de la Selección española de fútbol.
"En este momento, si hacemos una buena elección, las generaciones pueden ir creciendo"
Los días de trabajo en la Ciudad del Fútbol, aunque los chicos no tienen competición oficial, son intensos, dentro y fuera del terreno de juego. En la convivencia diaria se conoce a los jugadores, a los futbolistas, pero también y más importante, a las personas: "Queremos chicos que hagan grupo, que asimilen bien la importancia del buen comportamiento, que hagan amistad con los compañeros y creen un grupo".
Los internacionales no compiten (más allá de los torneos de desarrollo que organiza UEFA), pero "tienen la oportunidad de, en los entrenamientos, en partidillos que hacemos entre nosotros, medirse con los mejores en todos los puestos de su edad a nivel nacional. Aquí llegan los mejores, tras el trabajo que hacen los clubes y las federaciones territoriales en cada parte de España".
"Aquí llegan los mejores"
El trabajo con la Sub-16 es una oportunidad de aprendizaje, para los chicos, pero también para los entrenadores: "Cada generación es diferente, no puedes pensar que lo hecho hasta el momento vale para el futuro. Hay que adaptarse a los chavales", concluye Santi Denia antes de calzarse las botas y ponerse manos a la obra con el nuevo grupo de internacionales de la Selección española de fútbol.