MATCH REPORT | Spain thrash Macedonia (4-0)
Goals from Vitolo, Monreal, Aduriz and a Velkoski own goal ensured victory for Julen Lopetegui’s men over Macedonia
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Sáb, 12/11/2016 - 22:55
A new era has kicked off. Spain took the lead after 33 minutes with an own goal from Velkoski and then scored three more goals in the second half with all Vitolo, Monreal, Aduriz getting on the scoresheet.
Lopetegui made changes to his squad due to injuries (Piqué, Ramos, Alba, Iniesta and Diego Costa). The Spanish side went after the three points from the very first whistle. As expected, Spain took early control and initiative in this encounter, with the home side having the majority of possession, patiently working it in Macedonia’s half but without really threatening the Macedonia goal in the opening minutes.
A brief chance came and went for Macedonia with the Spain defence blocking abd holding firm moments later. Morata was the first to make an attempt at goal in the 14th minute, but he couldn't hit the target. Spain continued to impress, though, and Silva went close to breaking the deadlock with a powerful shot. However, a few minutes later, the unthinkable happened – Darko Velkowski unintentionally headed into his own net.
After the break the Spaniards pushed for a second. Spain immediately assumed control of play once more as the game resumen, moving the ball around and looking to stretch the Macedonia defence. Vitolo bundled home the second just after the hour mark.
Una buena jugada de Vitolo no la pudo remachar Silva por dos palmos. Echado, de nuevo, a la izquierda, el canario se convirtió en el faro del equipo, que, si bien a ráfagas, sacaba los dientes. A los 62’ llegó el segundo bocado, tras una acción individual de Thiago y un centro al área de Monreal, al que no llegó Silva, pero sí Vitolo, junto al poste, allí dónde más necesario era. A falta de poco menos de media hora, y ya con Aduriz por Morata, aquello parecía definitivo. Las fuerzas atacantes de Macedonia habían ido menguando paulatinamente.
La guinda a la noche pudo llegar a los 65’ con una prodigiosa jugada de Silva. David fue escapándose dentro del área de cuántos zagueros le salían al corte, buscando la posición ideal para finalizarla, en un portento de habilidad, pero no la halló el capitán para lamento de una afición absorta ante la belleza de la jugada. Pudo ser, repito, lo más brillante del partido, solo comparable con la enorme parada de De Gea inmediatamente después, pero no lo fue, aunque sirviera para darle brillo a un choque, que acabó con el comprensible alborozo de los aficionados, que vieron como en el minuto 82 Monreal hacía el tercero de disparo cruzado y en el 84, Aduriz, el cuarto. Un marcador absolutamente inesperado un rato antes.
La selección sumó en Los Cármenes el tercero de sus triunfos en los cuatro partidos de clasificación disputados, que era lo exigido… y lo esperado. Costó, no obstante, asegurar la goleada más de lo que ella da a entender, en un partido muy complicado durante una hora, hasta que llegó la diana de Vitolo, frente a un adversario entero y sólido. Pero es bueno que a veces se sufra para saber lo que cuesta vencer. De ahí la enorme alegría final del 4-0 que puso a la afición más contenta que unas castañuelas.
“Granaínas”, se entiende.
Lopetegui made changes to his squad due to injuries (Piqué, Ramos, Alba, Iniesta and Diego Costa). The Spanish side went after the three points from the very first whistle. As expected, Spain took early control and initiative in this encounter, with the home side having the majority of possession, patiently working it in Macedonia’s half but without really threatening the Macedonia goal in the opening minutes.
A brief chance came and went for Macedonia with the Spain defence blocking abd holding firm moments later. Morata was the first to make an attempt at goal in the 14th minute, but he couldn't hit the target. Spain continued to impress, though, and Silva went close to breaking the deadlock with a powerful shot. However, a few minutes later, the unthinkable happened – Darko Velkowski unintentionally headed into his own net.
After the break the Spaniards pushed for a second. Spain immediately assumed control of play once more as the game resumen, moving the ball around and looking to stretch the Macedonia defence. Vitolo bundled home the second just after the hour mark.
Una buena jugada de Vitolo no la pudo remachar Silva por dos palmos. Echado, de nuevo, a la izquierda, el canario se convirtió en el faro del equipo, que, si bien a ráfagas, sacaba los dientes. A los 62’ llegó el segundo bocado, tras una acción individual de Thiago y un centro al área de Monreal, al que no llegó Silva, pero sí Vitolo, junto al poste, allí dónde más necesario era. A falta de poco menos de media hora, y ya con Aduriz por Morata, aquello parecía definitivo. Las fuerzas atacantes de Macedonia habían ido menguando paulatinamente.
La guinda a la noche pudo llegar a los 65’ con una prodigiosa jugada de Silva. David fue escapándose dentro del área de cuántos zagueros le salían al corte, buscando la posición ideal para finalizarla, en un portento de habilidad, pero no la halló el capitán para lamento de una afición absorta ante la belleza de la jugada. Pudo ser, repito, lo más brillante del partido, solo comparable con la enorme parada de De Gea inmediatamente después, pero no lo fue, aunque sirviera para darle brillo a un choque, que acabó con el comprensible alborozo de los aficionados, que vieron como en el minuto 82 Monreal hacía el tercero de disparo cruzado y en el 84, Aduriz, el cuarto. Un marcador absolutamente inesperado un rato antes.
"Es bueno que a veces se sufra para saber lo que cuesta vencer"
La selección sumó en Los Cármenes el tercero de sus triunfos en los cuatro partidos de clasificación disputados, que era lo exigido… y lo esperado. Costó, no obstante, asegurar la goleada más de lo que ella da a entender, en un partido muy complicado durante una hora, hasta que llegó la diana de Vitolo, frente a un adversario entero y sólido. Pero es bueno que a veces se sufra para saber lo que cuesta vencer. De ahí la enorme alegría final del 4-0 que puso a la afición más contenta que unas castañuelas.
“Granaínas”, se entiende.