La UEFA había puesto en marcha el Europeo Sub-21 a finales de los setenta, en 1976, y España competía en esos años por hacerse un sitio entre los mejores en categorías inferiores. A mediados de los ochenta, la Selección Española ya se colocaba en el palmarés entre los mejores, consiguiente en el torneo de 1982/1984 el segundo puesto, por detrás de Alemania.
Y fue en la siguiente edición, la de 1984/1986, cuando la Selección Nacional, con Luis Suárez a los mandos de la dirección técnica, se hizo con el primero de los Campeonatos de Europa de la categoría. En un torneo que se jugaba sin sede fija hasta la final, España superó a Escocia e Islandia en la fase de grupos, derrotando a Francia en cuartos de final, e imponiéndose a Hungría en semifinales.
La gran final, a ida y vuelta, enfrentaba a España contra Italia. Y la resolución llegó desde el punto de penaltis. Tras perder en tierras transalpinas por 2-1, España volteó el marcador en el José Zorrilla de Valladolid, firmando un nuevo 2-1 que igualaba la final. Desde los once metros, los españoles no fallaron, y el meta Juan Carlos Ablanedo hizo su trabajo a la perfección: tres a cero y España levantaba su primera Copa de Europa en categoría Sub-21.
Era un equipo en el que formaban jugadores como Eloy Olaya, Paco Llorente, Ramón M. Calderé, Roberto Fernández, Miguel Pardeza, Bustingorri o Beguiristain. Manuel Sanchís fue elegido mejor jugador del campeonato y que abrió la senda de las victorias para los mayores de entre las categorías inferiores de la Selección Española de Fútbol. Ellos fueron los primeros héroes Sub-21 triunfadores en el Campeonato de Europa.