La Selección española llegaba a Sudáfrica en 2010 como vigente campeona de Europa y en el primer partido vino el disgusto. Suiza se impuso por 1-0 al equipo de Vicente del Bosque, tocaba a partir de ese momento remar a contracorriente.
Y no fue fácil pero el equipo estuvo a la altura. Ganaron 2-0 a Honduras y se jugaron la clasificación ante Chile. La muy trabajada victoria por 2-1 ante los sudamericanos nos colocó en octavos y ahí se inició el camino triunfal que nos llevó hasta la final.
"Aún lamento la derrota contra Suiza, fue una catástrofe moral para nosotros. Un punto en el juego contra Suiza bastaba para que con un empate contra Chile consiguiéramos la clasificación. Daría la clasificación para ambos... Nosotros estamos aquí para advertir que el Mundial es difícil. Perdimos una gran oportunidad sobre Suiza", afirmaba el entrenador español poco después de la derrota.
¿Qué demostró España en esa coyuntura?
Sin duda, que posee capacidad de recuperación incluso en los momentos más duros lo cual le permite no solo superar un bache sino acabar al final en lo más alto.
Entonces, como ahora, primó la unidad, el grupo y el trabajo. En palabras de Del Bosque de 2010: "Veníamos con toda la ilusión de que íbamos a ser campeones y a la primera 'raca'. No buscamos culpables. Y ese era el objetivo. Los culpables éramos todos".