Catorce partidos, trece victorias, un empate, ninguna derrota con cuarenta y cuatro goles a favor, es decir, más de tres por partido lo que supone unas cifras anotadoras que hasta el propio Seleccionador, Julen Lopetegui califica como "poco o nada normales a este nivel".
Los Sub-21 comenzaron su periplo firmando tablas en un amistoso disputado en Bélgica el 5 de febrero y desde entonces ha encadenado un ciclo triunfal de victorias en los que ha destacado la aportación ofensiva fruto de un estilo de juego que prima la posesión, el buen trato a la pelota y sobre todo la vocación por el ataque de futbolistas como Rodrigo Moreno, Isco Alarcón, Thiago Alcántara, Álvaro Morata, Iker Muniain o Gerard Deulofe, entre otros, quienes han deslumbrado durante 2013.
Algunos de ellos defendieron la camiseta española hasta la fase final del Campeonato de Europa que la Selección conquistaría brillantemente el 18 de junio en Jerusalén marcándole cuatro goles a Italia y concluyendo el torneo como el equipo con diferencia más realizador gracias a sus doce dianas en cinco encuentros de la fase final.
A partir de ese momento la generación de los De Gea, Marc Bartra, Íñigo Martínez, Illarramendi, Camacho o Cristian Tello dejó paso a un nuevo grupo de jugadores que han continuado con los espectaculares registros de los anteriores campeones.
En la segunda parte del año, España ha ganado los seis encuentros disputados anotando veintidós goles (3´66 por partido), lo que coloca a los Sub-21 como la segunda selección que más tantos ha hecho en el clasificatorio para el próximo Europeo, sólo por detrás de Inglaterra que ha firmado veintitrés dianas.
El madrileño Álvaro Morata con doce goles en once partidos ha sido el principal protagonista anotador del año, colocándose con el mismo número de tantos que Óscar García Junyent y a sólo tres de Rodrigo Moreno en la clasificación histórica. Un amistoso ante Alemania el cuatro de marzo será el próximo compromiso de una Selección insaciable.