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51 años de Míchel, el hombre del triplete a Corea

Míchel fue en los años 80 el dueño de la banda derecha de la Selección por su clase y sus pases milimétricos. Disputó dos Mundiales y una Eurocopa en los siete años que prolongó su presencia en el combinado nacional

José Miguel Gonzalez nació en Madrid el 23 de marzo de 1963 y desde el principio estaba muy claro cuál era su pasión: "Recuerdo hablando con algún amigo en verano: ‘¿Bajamos a jugar al fútbol a las cinco?’, ‘Joder, pero es que hace mucho calor’ me decía, y yo le contestaba ‘¡Pero así pretendes tú jugar en Regional Preferente!’. Así era, pero es que yo quería ser futbolista. Todavía alguien me dice que ya desde pequeño se me veían condiciones. No es así, tenía las mismas condiciones que los demás, sólo que yo tenía más ilusión que otros. Era una obsesión".

Con el tiempo se convirtió en un jugador de gran clase lo cual le llevó a dar el salto a la Selección española. Michel, uno de los hombres emblemáticos de la "Quinta del Buitre", fue 66 veces internacional con el equipo nacional e indiscutible para varios seleccionadores entre 1985 y 1992.

Estuvo en dos Mundiales, el de 1986 en México y el de Italia en 1990, así como en la Eurocopa de 1988 en Alemania. En México participó muy activamente en la gran goleada a Dinamarca.

"Me convertí en entrenador el día que Butragueño metió los cuatro goles a Dinamarca”, aseguró a la revista 'Esquire': "Tuvimos una conversación previa al partido. Le comenté que debía jugar en los últimos 20 metros, en los últimos 16 está el área y en los otros 4 su desmarque. Él mantenía la opinión contraria, pero me hizo caso. Al final, le dije: "Me agradecerás el consejo, ¿no?".

De sus actuaciones más recordadas con el equipo nacional sobresalen sus tres goles a Corea del Sur en el Mundial de Italia y su grito de rabia contenida ("¡Me lo merezco!") al completar el hat thrick.

"Meter tres goles en un partido del Mundial era importante para el equipo, no importaba tanto el rival, y si los goles los había metido yo pues mucho mejor. Después de este partido, lo normal, las críticas se volvieron favorables", recuerda Miguel González.