Actualidad

600 días en la cima del fútbol y luciendo la triple corona

España se proclamó campeona de Europa por segunda vez consecutiva en 2012, fecha de la cual este 21 de febrero se cumplen 600 días. Hizo así historia al convertirse en el único equipo poseedor de la triple corona (Euros de 2008 y 2012) y Mundial de 2010

Los chicos de Vicente del Bosque llegaban a la Eurocopa de Polonia y Ucrania como vigentes campeones de Europa (2008) y del Mundo (2010). Si el triunfo en Viena sirvió para acabar con el trauma histórico de no ganar un trofeo importante desde 1964, y el Mundial confirmó que se vivía un "momento español" en el mundo del fútbol, la noche de Kiev en 2012 despejó cualquier duda: la hegemonía española no tenía parangón.

España, apelando a su filosofía futbolista y al trabajo y la humildad, completó un torneo de lujo: además de campeón, acabó invicto y solo encajó un gol. Por el camino, pudo terminar como primera de su grupo al sumar 7 de los 9 puntos posibles (ganó 4-0 a Irlanda, 1-0 a Croacia y solo cedió un empate a 1 con Italia).

En cuartos, Francia cayó por 2 a 0 y Portugal en semifinales en una tanda de penaltis de infarto. Como en 2008 ante Italia, Cesc fue el autor del lanzamiento decisivo, en este caso el que dio el pase a la final: “Tenía esa intuición. El míster me ha pedido que tirara el segundo. Yo le he dicho, ‘¡Que no, que no. Que tiro el quinto!... Cuando puse el balón en el punto de penalti le dije: ‘No me falles’. Aquí le he dicho: ‘Tenemos que hacer historia’ o ‘no me falles’, no lo sé, me lío. Es una pasada, llegar a tres finales en cuatro años. Me he acordado de mucha gente. De mi familia. Ahora me arrepiento de haberles dicho que no vinieran”.

Iker Casillas: "Hemos hecho de lo difícil algo normal... el caso es que somos como el Tetris, las piezas encajan perfectamente". 

Y la final fue un canto al fútbol desplegado por los de Del Bosque: el triunfo contundente (4-0) sobre Italia con un juego brillante, rápido y la confirmación de que España era la reina indiscutible que estaba marcando toda una época.

El Seleccionador español se convertía en el segundo técnico en ganar de forma consecutiva un Mundial y una Eurocopa. Sucesor del alemán Helmut Schon, que lo logró entre 1972 y 1974.

Fue un momento además de plena madurez de un equipo que llevaba construyéndose desde 2006. "Hemos hecho de lo difícil algo normal. No sé si será porque los seleccionadores, de Luis a Vicente, han dado en la tecla, pero el caso es que somos como el Tetris, las piezas encajan perfectamente. Y estamos en ello, hasta que llegue el final de la pantalla y se acabe la partida", confesaba el capitán Iker Casillas.

Una madurez que se reflejaba en cada partido que ya no era asumido como una cuestión de vida o muerte. Xavi recordaba como se afrontaban los encuentros con otra mentalidad: "Yo tengo la sensación del deber cumplido, de que estamos en paz. Ya no hay urgencias, ni miedo a los cuartos, ni angustias. El día de Italia cambiamos la dinámica del fútbol español, fue como una liberación. Luego llegó el título y el Mundial. Quiero seguir ganando, pero siento que estamos en paz".

Así pues, hace 600 días, España hacía historia al ganar tres competiciones consecutivas y en palabras de Vicente del Bosque catapultaba al cielo a "una generación de futbolistas muy buenos que representa el trabajo de un país que ha crecido".