Invierno de 1988, la Selección española Sub-21 defiende por primera vez el entorchado europeo ganado dos años antes. Y lo hace con éxito pues el equipo dirigido por Luis Suárez sale invicta de los enfrentamientos ante Albania, Austria y Rumania.
España avanza con solide hasta los cuartos de final, pero es entonces cuando una pujante Holanda se cruza con los nuestros en la eliminatoria a doble partido de cuartos de final.
La ida se disputa en el estadio murciano de La Condomina y una gran generación de jugadores entre los que se contaban el guardameta Unzúe junto a Cristóbal Parralo, Manolo Hierro (hermano de Fernando y debutante aquella tarde), Nando, Roberto, Aldana, Loren, Martín Vázquez, Ferreira, Lizarralde, Jon Andoni Goikoetxea, Gabi Moya, Otero, Losada o los hermanos Llorente, se topa con el infortunio.
Sólo la mala suerte privó a la Selección de superar a la Holanda de los Aron Winter, Richard Witschge o el guardameta De Goey
Un penalti en el último minuto señalado por el colegiado italiano Peduzzi supone el triunfo y ventaja oranje para la vuelta que se disputa un mes después en Utrecht donde un tanto de Loren hace soñar con la remontada y lleva la eliminatoria a la prórroga.
En el tiempo suplementario la Holanda de Winter, Richard Witschge o el guardameta De Goey es mejor y merced a los tantos de Van Loen y Viscaal logran su clasificación para semifinales el mismo año que en categoría absoluta los Van Basten, Gullitt o Rijkaard conquistan la Eurocopa para el combinado tulipán.
Por lo que respecta a los Sub-21 españoles, no pudieron revalidar el entorchado continental pero su notable actuación fue el preludio de una carrera estelar en la élite por parte de unos futbolistas que protagonizarían grandes gestas deportivas durante la última década del pasado siglo.