Titular en el lateral izquierdo durante los triunfos ante Rusia y Alemania, el internacional andaluz sueña con superar el choque de semifinales frente a Noruega y disputarse el título contra Italia en Jerusalén para de esa forma "disfrutaríamos más y la final se parecería a la de la Absoluta de hace un año."
No obstante, Alberto tiene los pies en el suelo pese a lo rápido que va todo para él de un tiempo a esta parte, cuando "en tres meses he pasado de jugar en el filial del Sevilla al primer equipo y ahora en la Selección; es cierto que me ha cambiado la vida mucho en poco tiempo y en casa están eufóricos, me ven jugar con tantos jugadores buenos y la verdad es que yo no me lo acabo de creer e intento disfrutarlo al máximo."
Seguidor de España desde siempre, el lateral izquierdo aún recuerda "cuando era más pequeño y veía la Selección sentado en el sofá, pensando que ojalá algún día estuviese allí con ellos y ahora me veo aquí en un torneo tan bonito, con los aficionados que siempre nos animan como si fuésemos de aquí, muy bien organizado y con estadios prácticamente nuevos. Todo lo que estoy viviendo se quedará en mi recuerdo y nunca lo olvidaré", concluye un feliz Alberto Moreno.