Antonio García: “El portero moderno de fútbol sala debe saber leer el juego, interpretarlo y resolver situaciones por sí mismo”
Tras cerrar una etapa de ocho años en Vietnam, el técnico ha iniciado un nuevo proyecto en Tailandia con el Black Pearl United como Entrenador Asistente y Entrenador de Porteros en un staff técnico que lidera Juanma Marrube
Tras cerrar una etapa de ocho años en Vietnam, convirtiéndose en el entrenador extranjero que más tiempo ha estado en el staff técnico de la selección, Antonio García ha iniciado un nuevo proyecto en Tailandia con el Black Pearl United como Entrenador Asistente y Entrenador de Porteros en un staff técnico que lidera Juanma Marrube. Otro reto motivador para un entrenador muy valorado también en Asia.
Antes de volver al continente asiático, el preparador participó en el ‘IV Congreso Internacional de Entrenadores de Fútbol Sala’ donde habló sobre la figura del portero y la importancia creciente que ha adquirido también en la fase ofensiva de juego, pero en su metodología de trabajo insiste mucho en preparar al guardameta para que piense y sea él quien tome sus propias decisiones siendo eficaz resolviendo problemas. “Me gusta romper el paradigma tradicional del portero que se limitaba a ser reactivo, a defender la portería o simplemente a que reproduzca una coreografía que previamente el entrenador le había diseñado como un ejercicio. A nivel personal preparo tareas para que el portero piense. Es importante distinguir entre ejercicios y tareas: los ejercicios son automatizados y cerrados donde el portero no tiene que pensar, pero las tareas son situaciones abiertas en las que le damos la posibilidad al portero para que sean ellos mismos los que descubran la solución, incluso mediante la presencia del error. El error es parte del proceso y entendemos que es necesario asumirlo siempre que intentemos reducirlo con la mejora diaria y la adquisición de la experiencia”, afirma Antonio.
¿Es importante en las categorías formativas que al jugador no se le den soluciones cerradas y sea el propio individuo quien las proponga para ser más completo?
Una de las cualidades que el portero moderno debe tener, en mi opinión, es la adaptabilidad. Que sepa leer el juego, interpretarlo y resolver situaciones por sí mismo, pero no con soluciones dadas previamente por el entrenador, sino con soluciones propias en función de sus posibilidades físicas, técnicas, psicológicas e incluso de motivación que tenga ese mismo día. Al final, el deportista es un ser humano que piensa y tiene capacidad para resolver situaciones en función de su estilo propio.
Por otra parte, pienso que también debe ser creativo, que el jugador descubra por sí mismo soluciones que, a lo mejor, ni al entrenador se le han ocurrido previamente. Nuestro deporte es tan abierto y multifactorial, con tanto componente perceptivo decisional, que no podemos decir que esta es la única solución. Lógicamente tenemos que priorizar más unas soluciones que otras, sobre todo porque los entrenadores hemos analizado el juego y nos hemos dado cuenta que hay unas soluciones a nivel técnico y táctico más eficaces que otras, vamos a priorizar esas pero no vamos a reducirle dándole al portero una o dos soluciones, sino que le vamos a exponer en un contexto donde él va a estar obligado a interpretar esa situación concreta, a interpretarla y a optar por una decisión en función de lo que está percibiendo en esa situación. No hay dos situaciones idénticas en nuestro deporte, es imposible, siempre habrá factores que van a hacer única esa situación y, por lo tanto, la solución también.
¿Hacia dónde tiene la figura del portero en el Fútbol Sala?
El portero antes era determinante en fase defensiva y ahora también lo es en fase ofensiva. Hay ejemplos de equipos en los que el portero es el que más participa, incluso si cuantificamos las acciones ofensivas y defensivas vemos que es mucho mayor la participación en ataque que en defensa, aunque tradicionalmente era al contrario y el portero se limitaba a parar o, como mucho, a dominar algún espacio.
Actualmente se ha reducido mucho el número de intervenciones defensivas del portero y han aumentado las ofensivas al participar mucho más en ataque, podemos decir que es el que más peso lleva en el ataque del equipo cuando se incorpora a campo contrario, por ejemplo, hemos visto porteros que simplemente con echarse el balón a rodar al suelo y hundiendo a sus compañeros en la cancha contraria ya ha eliminado la presión del equipo rival.
El portero moderno tiene unas exigencias técnico-tácticas que tenemos que atender desde el entrenamiento, de ahí la importancia de que no trabaje aislado del grupo porque eso no es un trabajo específico, eso es justo lo contrario, nos acercaremos más a la especificidad cuanto más lo integremos dentro de situaciones de juego en las que tenga que interactuar y entenderse con sus compañeros, con la presencia, obviamente, de adversarios.
¿Recomendaría al entrenador vivir experiencias en el extranjero?
Por un lado, diría que merece la pena, a nivel de desarrollo profesional ha sido increíble poder dedicarte en exclusiva 24 horas a una sola área, te hace evolucionar y mejorar mucho porque estás poniendo el foco para convertirte en especialista de un área. A nivel personal es magnífico, te abre la mente el vivir en otro país, mejoras en hablar idiomas, te permite viajar y conocer personas. Esa es la parte buena, pero en el otro lado de la balanza diría que no es fácil.
No pensemos que estar fuera es sencillo, estar en un país asiático, como es mi caso, no es estar de vacaciones, tiene muchos costes a nivel personal. Estar a 10.000 km de tu casa no es fácil, hay un desarraigo de tus amigos y familia que has de estar dispuesto a asumir, no es oro todo lo que reluce, pero si lo pongo en una balanza... gana la parte positiva en mi caso, de ahí que siga fuera disfrutando mientras las circunstancias me lo permitan porque creo que merece la pena a pesar de los costes que exigen.