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Así se enriquecen las selecciones españolas con savia nueva

Las diferentes selecciones españoles empiezan a ver como entre sus filas surgen verdaderas perlas provenientes, ellos o sus familias, de más allá de nuestras fronteras que derrochan calidad y fortaleza física
Son jugadores como Iñaki Williams, Jordi Mboula, Adama Traoré cuyas raíces familiares y étnicas enriquecen el acervo del combinado nacional
 
La sociedad española ha cambiado profundamente desde los años 90 a la actualidad. El país pasó de ser una nación de emigrantes en los años 60 a un país receptor de inmigrantes desde hace tres décadas.
 
España es uno de los diez países con mayor número de inmigrantes, con6,5 millones, según un estudio de la ONU. De esos 6,5 millones de migrantes que viven hoy en España, la inmensa mayoría, 6 millones, llegaron entre 1990 y 2013, lo que nos convierte en el tercer país con la mayor acogida de extranjeros en términos absolutos en los últimos 23 años. Sólo por detrás de EE.UU (con 23 millones) y Emiratos Árabes Unidos (con 7 millones).
 
Eso ha tenido consecuencias en todos los ámbitos y como no podía ser menos en las selecciones españolas de fútbol. Cada vez se percibe mayor presencia de jóvenes jugadores cuyos padres llegaron como emigrantes a España.
 
En la Sub-21 el caso más reciente es el de Iñaki Williams.


 
Williams logró en marzo ante Noruega en el Cartagonova debutar con la Sub-21 en su primera convocatoria. Se trató del broche de oro a una temporada que fue inolvidable para él.
 
Comenzó la campaña jugando en el Athletic B y sus 11 tantos de septiembre a diciembre le catapultaron al primer equipo. El 7 de diciembre, Iñaki Williams, ascendido por primera vez al primer equipo del Athletic Club, debutó en el equipo rojiblanco como titular en el partido ante el Córdoba en San Mamés. 
 
El 19 de febrero marcó su primer tanto en Europa. Anotó al Torino en el Estadio Olímpico de Turín en los dieciseisavos de final de la Europa League. Fue el decimocuarto gol de Williams esta temporada, aunque los 13 anteriores fueron en el Athletic B.
 
El 7 de marzo su magnifica actuación ante el Real Madrid le llenó de elogios y lo convirtió en centro de atención de la afición y los medios.
 
Y el 20 de marzo entraba en la convocatoria de Albert Celades. El Seleccionador de la Sub-21 aseguraba que "es el único jugador que no ha estado nunca con nosotros. Es la primera vez que viene con la Selección. Lo conocemos bien porque lo hemos seguido en el Athletic Club. Dada su irrupción y la energía con la que está jugando, creemos que nos puede ayudar".
 
El éxito de Williams es muy especial para un jugador orgulloso de sus orígenes africanos y muy comprometido con la Selección: "Yo he nacido aquí, llevo veinte años aquí, pero los orígenes y las raíces no se olvidan. Mis padres nacieron en Liberia y sientes que toda tu familia está allí. Una parte de mí también es africana".
 
La Sub-16 se coronó campeona de la Copa Presidente de Kazajistán y en ese equipo brilló con luz propia Jordi Mboula, autor de tres goles en el torneo.



Su historia de vida refleja precisamente ese cambio social que experimenta España: Desde los 9 años vinculado al FC Barcelona tiene una experiencia vital única: "Mi padre es del Congo y mi madre catalana. Se conocieron en China y durante dos años viví allí hasta que regresamos a España".
 
Jordi Mboula Queralt, de padre congoleño y madre catalana, nació en Granollers el 16 de marzo de 1999 donde sobresalió hasta que el Barcelona se hizo con sus servicios allá por el verano de 2010.  

En la Copa Presidente, Mboula anotó un tanto a Tayikistán y dos a Kazajistán. Marcó el 2-0 ante los tayikos y abrió el marcador ante los kazajos (e hizo el 2-0 también).

El goleador se define a sí mismo como "un extremo abierto, vertical y pasador", aunque en estos dos encuentros ha brillado, sobre todo, por su olfato anotador. Por su estilo de juego tiene claro cual es el jugador de la Absoluta en el que más se fija: "Me gusta mucho Pedro".
 
En la Sub-17 el caso más relevante es el de Madger Antonio Gomes Aju quien ha llegado a confesar que se inició en el fútbol porque “a los 5 años quería ser algún día un gran jugador del fútbol, ese era mi sueño”.
 
Por último, a la Sub-19 de Luis de la Fuente, campeona de Europa este año, han llegado algunos de esos ejemplos de jugadores con raíces más allá de nuestras fronteras.

Destaca en ese aspecto Pape Cheikh Diop Gueye que se convierte en el heredero de otra perla negra, Adama Traoré. Nacido en Senegal en 1997 ya sabe lo que es ser convocado por el primer equipo del Celta e incluso llegar a la Sub-19.

 
Llegó con 14 años a Palencia, donde le ofrecieron un pasaporte porque "mi padre es español": "En Senegal jugaba mucho al fútbol, aunque a mi madre no le gustaba. Me levantaba por la mañana y decía que iba a clase. Cogía mi mochila, guardaba la ropa y las botas y me iba a entrenar. A las dos regresaba a casa y cuando me preguntaban qué tal en clase, les decía que bien".
 
Siendo adolescente se fue a España con su tío. "Estuve viviendo un año en Palencia. Allí aprendí a hablar español y a jugar a fútbol de modo más profesional. Me adapté muy rápido".
 
"Siempre me fijaba en Iniesta. Me gusta mucho, desde pequeño. Para mí, era un sueño jugar en España, con la selección, que siempre fue mi favorita", admite Pape, que en su nómina de futbolistas favoritos incluye a Busquets y a Xabi Alonso. "Me fijo en todos los que juegan en el mediocentro. Veo vídeos de cómo se mueven, cómo tocan el balón, cómo regatean. Y cuando voy a los entrenamientos, intento hacerlo como ellos".