Ya con el billete para el Mundial, la Selección española de fútbol probará en Brasil campos de nueva construcción o profundamente renovados que son cada vez más sostenibles energéticamente y respetuosos con el medio ambiente. Maracaná por ejemplo, se reformó utilizándose el 75% del material de su propia demolición, usa madera con certificados de producción responsable, canaliza el agua de la lluvia para los aseos o tiene placas solares.
La FIFA ha presentado los requisitos que deberán tener los nuevos recintos que se construyan para sus competiciones, sobre todo con la vista puesta en los 12 estadios que se usarán para el Campeonato del Mundo de 2018 en Rusia y cuyas infraestructuras están construyéndose ahora.
Los nuevos campos deberán marcar su diseño, construcción y uso, respetando el medio ambiente y haciendo una utilización responsable de la energía. Para la FIFA, el Amsterdam Arena y Wembley son los estadios modelo. De esta manera, el organismo rector del fútbol mundial no solo vigilará los plazos de las construcciones, sino también que tengan un lado ecológico.
Para el Mundial de Rusia habrá 12 estadios en 11 sedes, Moscú que contará con dos recintos, San Petersburgo, Kaliningrado, Kazán, Nizhni Nóvgorod, Samara, Saransk, Volgogrado, Rostov del Don, Sochi y Ekaterinburgo.