Querida Selección:
Mientras sigues durmiendo, si es que has podido, en España ya nos hemos levantado y deambulamos cual alma en pena, con un cruce de sentimientos entre la congoja y el agradecimiento a partes iguales. Creo que aún estamos en estado de shock, lógico. Para todo el mundo es difícil explicar qué nos ha pasado, el por qué de tanto despropósito y de qué forma tan dura nos ha golpeado la maldición del campeón.
Es lo que tiene el deporte, que se puede pasar de la gloria al fracaso en cuestión de minutos. De cualquier forma, dos malos partidos, dos castigos no son motivo para dejar de estar orgulloso después de todo lo recibido. Vuelve a casa cuanto antes para arroparte como mereces y que dejes de sentirte tan mal. Ya te dije que no importaba que no me trajeras el ansiado regalo, la consola, ya tengo otras tres. Hemos pasado tanto tiempo en estado onírico, años viviendo en un sueño del que parecía que no íbamos a despertar, que lo hemos hecho con una pesadilla. Hemos tocado el cielo en tres ocasiones, así que por bajar al polvo no nos olvidamos de la grandeza de este equipo.
Habéis sido la mejor Selección de la historia, los mejores jugadores, habéis sido la envidia de otros países, habéis acuñado una nueva forma de juego y habéis deslumbrado por la humildad y el saber ganar de una generación única. Ahora toca perder y también seréis modélicos. Virtudes todas ellas que Rafa Nadal sembró y sigue recogiendo. Nadal, como la Selección ahora, gana pero también pierde y se resiente físicamente, pero uno tiene devoción por él y lo que recuerda son sus nueve Roland Garros en 10 años.
Mi Selección gana y ahora también pierde. Sembró y recogió muchísimo. Mi Selección se ha resentido, pero uno siente devoción por ella y lo que recuerda en los peores momentos son las dos Eurocopas y nuestro primer Mundial, todo ello en seis años; esa sensación de éxtasis inacabable, inimaginable en Sudáfrica y fue real; impensable en Kiev y ocurrió. Hubiera sido extraordinario un segundo Mundial consecutivo, tanto como inconcebible. Hubiera sido increíble, tanto como insospechada la forma de caer, pero en lo bueno y en lo malo mi Selección es única. Gracias, gracias y gracias.
Siempre tuya
@Blancabenavent7