El Gobierno federal, en una reunión con las cuatro principales compañías aéreas del país, ha decidido crear rutas únicas para satisfacer la demanda de los pasajeros durante el Mundial del 2014.
Además, se ampliarán los horarios en las rutas más concurridas como por ejemplo entre Río de Janeiro y São Paulo.
Todo esto tiene el fin de evitar aglomeraciones y de facilitar el desplazamiento de todos los aficionados que se trasladen al páis brasileño para disfrutar del fútbol.
El ministro jefe de la Secretaría de Aviación Civil de la nación, Wellington Moreira Franco, lo confirmaba con estas palabras: "Aumentaremos la oferta de vuelos en las rutas existentes y crearemos vuelos regulares donde no existen".
Se espera que alrededor de 600.000 turistas extranjeros se desplacen a Brasil y que unos tres millones de personas se movilicen entre las 12 ciudades sede del evento.