Cata, Eva y Salma: la "Generación Nefelibata" irrumpe en el Mundial
El primer día de diciembre del año 2018 cambió la historia del fútbol femenino español además de la vida de tres, por entonces, menores de edad.
Catalina Coll, Eva Navarro y Salma Paralluelo lograron aquella tarde en Montevideo formar parte de la primera Selección Española Femenina de Fútbol en proclamarse campeona del mundo.
Ocurrió en categoría sub-17 y antes de que Salma ganarse también el Mundial en categoría sub-20 con Cata y Eva colgándose a su vez la plata en ese rango de edad. Tal vez por esa capacidad para soñar con victorias memorables, la guardameta Cata Coll lleva tatuada desde niña la palabra nefebilata en su antebrazo derecho: "Simplemente me enamoré de esa palabra porque significa soñadora y eso creo que es algo que nuestra generación es por su ambición de conseguir grandes cosas".
Ahora, las tres futbolistas exponentes del equipo que conquistó un Mundial Femenino por primera vez para nuestro fútbol irrumpen en la Absoluta con las mismas ganas, idéntica ilusión y mucho más conscientes de la trascendencia planetaria de la cita en Nueva Zelanda.
"Creo que lo más bonito ha sido hacer todo este camino juntas", apunta Salma, para la que "Cata y Eva son como mis hermanas mayores", algo que confirma la atacante murciana, quien piensa que "ser la primera generación en ser campeonas del mundo es una manera de abrir camino para las que vienen detrás".
El joven trío de estrellas de la Selección encaran junto a sus veinte compañeras un Mundial al que llegan con la máxima ambición: "Vamos a intentar hacer algo grande y creo que lo vamos a conseguir". Palabra de soñadoras.