Una categoría basada en el formación
Hasta el año 1991 si hablamos del Mundial organizado por FIFA o hasta 2001 cuando nos referimos a la Eurocopa de UEFA los jugadores que participaban en estos grandes torneos eran de categoría Sub-16.
Desde esas fechas los organismo rectores del fútbol europeo y mundial decidieron que ambos torneos lo disputarían selecciones con futbolistas de categoría Sub-17 que deberían ser formadas con anterioridad a debutar en este alto nivel de competición.
Ése es el sentido de la existencia de la Selección española Sub-16 que pese a no disputar europeos o mundiales tiene un carácter eminentemente formativo como paso previo a los grandes torneos que aguardan a unos jugadores aún adolescentes.
Los torneos de desarrollo permiten que los futbolistas Sub-16 se muevan en un ambiente competitivo e internacional previo a su salto hacia las grandes competiciones
UEFA por ejemplo organiza en esta categoría los torneos de desarrollo masculinos y femeninos entre selecciones de gran éxito y utilidad como pudo verse el año pasado en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas que albergó uno de ellos, siempre de carácter amistoso pero convertidos en una verdadera experiencia de aprendizaje para los jóvenes, no sólo para practicar y mejorar sus habilidades y recibir consejos, sino también permitiéndoles apreciar un ambiente competitivo e internacional. Un momento que se comparte con compañeros de otros países como señala el propio organismo continental.
Otras competiciones como la Copa del Presidente recientemente ganada por España en Tayikistán completan esta etapa formativa de los jugadores internacionales quienes en la presente semana celebran una nueva concentración en Las Rozas con entrenamientos diarios a las órdenes del Seleccionador Santi Denia y siempre con la misma vocación en pro de la formación integral de los jóvenes deportistas.