Chacho, nuestro mejor artillero
"No me gusta correr detrás de una pelota que sé que no puedo alcanzar. El que tiene que correr es el balón, que se cansa mucho menos que yo”. Muchas décadas antes que en el fútbol se empezase a hablar de la economía de los esfuerzos y de primar los movimientos coordinados e inteligentes sobre la anarquía y persecución inconsciente de la pelota, un delantero gallego conocido como Chacho hacía profesión de cómo había que jugar a ese deporte aún incipiente.
Nacido en La Coruña en 1911, Eduardo González Valiño, cuenta con la mejor media goleadora de todos los futbolistas que han vestido la camiseta de la Selección pues anotó siete tantos en sólo tres partidos con el combinado nacional entre 1933 y 1934.
Con siete goles en tres partidos, Chacho cuenta con la mejor media goleadora de todos los futbolistas que han vestido la camiseta de la Selección
Sin embargo fue su estreno a las órdenes del Seleccionador José María Mateos quien le proporcionaría su hueco en la posteridad el 21 de mayo de 1933. Aquel día España y Bulgaria se enfrentaban en un partido amistoso disputado en el estadio de Chamartín. La Selección goleó por 13-0 a los balcánicos en lo que aún hoy es la victoria más amplia de nuestra historia. Chacho hizo media docena de dianas (tres en los primeros veinte minutos), una marca que nadie ha podido igualar hasta la fecha.
Delantero elegante, inteligente e intuitivo, Chacho volvió a marcar en su siguiente encuentro frente a Portugal y acudió posteriormente al Mundial de Italia donde vivió sobre el césped la eliminación española en la conocida como Segunda batalla de Florencia, en la que un gol ilegal de Giuseppe Meazza daba la clasificación a los transalpinos.
Lastrado por las lesiones de menisco, el de Florencia iba a ser último partido como internacional de Eduardo González Valiño quien fallecería en 1979, después de convertirse (cómo no) en soldado de artillería durante la Guerra Civil. Hoy un pequeño monolito le recuerda en los aledaños de su querido estadio coruñés de Riazor, mientras que su récord anotador hace que nadie pueda olvidar a un futbolista adelantado a su tiempo.