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Las claves de un modelo exitoso

Los dos europeos conquistados de forma consecutiva por la Selección española Sub-21 demuestran que el modelo futbolístico que se sigue en esta categoría funciona bien y correctamente. Pero, ¿cuáles son los pilares de ese modelo?

Se trata de un modelo que se apoya en varias columnas.

En primer lugar, la fidelidad a un estilo de toque de balón, control del tempo de juego y proyección ofensiva.

En segundo lugar, el modelo se sostiene en la calidad y, sobre todo, en la mentalidad de los futbolistas, en su trabajo constante del día a día y siempre desde la humildad.

"Hay que ir paso a paso, ser humildes, conscientes de lo que somos, de lo que tenemos entre manos y luego afrontaremos el siguiente reto, pero ahora sólo me preocupan los partidos de septiembre, que son los últimos de la fase de clasificación. Trabajar y esforzarse y desde la normalidad es la única forma de conseguir cosas", dice Albert Celades, Seleccionador Sub-21.  

Además, la conexión entre el cuerpo técnico es fundamental. No son compartimentos estancos las diferentes categorías ni los distintos seleccionadores sino que es muy común verles dialogar, y compartir experiencias.

Es lo que le ocurre a Celades con Vicente del Bosque: "Es un privilegio poder compartir trabajo y experiencias aquí con él. Es una persona que siempre te puede aconsejar, que te ofrece sus pensamientos y del que sin duda constantemente se aprende. Para mí es una suerte poder estar donde estoy; poder aprender de él, estar junto a él. Tener a todo su equipo tan cercano a nosotros es un privilegio".

Así se ha podido ver a Celades acompañando a la Absoluta en el Mundial de Brasil en lo que supone para el Seleccionador una experiencia enriquecedora que además puede luego volcar en los jugadores de la Sub-21.

Esto es una vía de dos direcciones. Por un lado el propio Seleccioandor Vicente del Bosque conoce mejor a la Sub-21 y puede tomar, más arropado y con más conocimiento de causa, la decisión de subir a la Absoluta a jugadores como Nacho, Isco o Deulofeu.

Luis Suárez, Iñaki Sáez, Javier Clemente y José Emilo Santamaría se han sentado en los banquillos de Absoluta y Sub-21

Por otro lado, el Seleccionador Sub-21 entra en contacto con el mundo que rodea a la Absoluta y en el que tarde o temprano entrarán sus pupilos: "La idea es darle continuidad al proyecto, a lo que hacía Julen, cada uno con su personalidad y su matiz y en perfecta sintonía con la Absoluta. Preservando el cómo se juega se han conseguido los éxitos que nos ha traído nuestro estilo".

Toda esta idea no es nueva y desde los años 80 se ha podido ver a seleccionadores absolutos dirigiendo a la Sub-21 y conociendo a las nuevas generaciones más de cerca. Fue el caso de Javier Clemente en 1992 y José Emilio Santamaría en 1980 quienes fueron a la vez técnicos de la Absoluta y de la Sub-21.

También ha habido entrenadores de la Absoluta que previamente pasaron por la Sub-21. Ese fue el caso de Luis Suárez, quien marcó toda una época dirigiendo a la Sub-21 hasta 1989 y consiguiendo el subcampeonato en 1984 y el título de campeón en 1986. Esta experiencia le llevó directamente a ser Seleccionador Absoluto entre 1988 y 1991. Suárez regresó a la Sub-21 para dirigir al equipo entre 1998 y 2002 llegando a la final de 98, donde se proclamó campeón, y a las semifinales de 2000.

Además, en 2004 se inició la época de Iñaki Sáez en la Sub-21 (2004-2008) quien entre 2002 y 2004 había sido previamente Seleccionador Absoluto.

De esta forma, desde finales de los años 80 se trata de preservar la continuidad y el mutuo conocimiento entre las diferentes categorías para que el engranaje funcione como un todo, con cohesión y fluidez.

Como dice Del Bosque, "Los Sub-21 nos dan optimismo para futuras convocatorias. Tenemos relevos suficientes para el futuro".