Como en casa en ningún sitio
La SD Ponferradina se aferró a El Toralín para remontar su eliminatoria y lograr el pase a la final.
La Sociedad Deportiva Ponferradina y El Toralín son un binomio indestructuble. Y es que, los bercianos, tienen un vínculo con su estadio y con su hinchada que vive un presente que no entiende de imposibles.
Tras haber soñado hasta el último minuto con el ascenso directo con una remontada in extremis ante las Cultural Leonesa, los blanquiazules afrontaban la vuelta de las semifinales de los playoffs de ascenso con un objetivo claro: ganar al correoso Antequera CF. La Ponfe, tras el 1-0 de la ida, necesitaba vencer para mantener vivo su sueño del ascenso. Si ganaban con una renta de un gol, como acabó siendo (2-1), forzarían el tiempo extra. Si lograban una renta mayor, accederían a la gran final.
Desde el primer minuto la Ponferradina creyó en la remontada y un doblete de Cortés (29' y 35') les daba el pase virtual...hasta que apareció Rubio para mandar el partido 2-1 al descanso y, a tenor de que el resultado no volvería a moverse, a la prórroga. Los blanquiazules resistieron y gestionaron su ventaja para sellar su billete a la final aprovechando su mejor clasificación en la fase regular y ya piensan en su doble enfrentamiento ante el Andorra FC con la esperanza de disputar la vuelta en El Toralín.