CRÓNICA | Los Sub-21 cierran el año gritando que no hay quien los pare (5-1)
Carthagonova invicta est reza la tribuna del estadio cartagenero, negro y blanco como los colores de su club el Efesé y este martes también rojo y gualda en una gran encuentro de la Selección Sub-21.
También España invicta est en la ciudad fundada por Adrúbal el Bello, pues en su quinta visita mantiene esa condición al igual que en el actual clasificatorio, donde sólo Francia y Serbia comparten condición con los de Albert Celades.
El Seleccionador introducía un único cambio de inicio respecto al anterior encuentro al variar el central diestro con la incursión de Meré en detrimento de Unai Núñez y el hambre por ganar se antojaba idéntico al de siempre.
Sin embargo la agresividad y la presión de Eslovaquia sorprendía a España de inicio con la velocidad de los puntas centroeuropeos generando problemas a la zaga local.
Entre el guardameta Unai Simón y Jesús Vallejo salvaban el primer tanto al cuarto de hora y España respondía con las incursiones del lateral Pablo Maffeo, uno de los destacados por sus constantes llegadas desde el costado diestro.
El guión se complicaba mediada la primera parte en un saque de esquina que terminaba con Fabián Ruiz introduciendo el balón en su propia portería al intentar despejar.
Quince mágicos minutos al comienzo de la segunda parte decantaban el partido para España
Un golpe que espoleaba a los Sub-21, deseosos de restablecer las tablas, mientras los eslovacos continuaban jugando al límite del reglamento.
Primero Carlos Soler, luego Mayoral y finalmente un cabezazo de Fabián presagiaban un empate que la magia de Dani Ceballos llevaba a buen término con un chut cruzado después de una fulgurante jugada de equipo regada por las patadas visitantes.
Las protestas de Pavel Hapal al hilo del gol del empate provocaban la expulsión del seleccionador de Eslovaquia y en la reanudación quince minutos antológicos cambiaban el definitivo surco de los acontecimientos.
Celades daba entrada en el descanso a Íñigo Córdoba por Oyarzabal y el vizcaíno aprovechaba la oportunidad para soltar un zurriagazo desde la frontal tras dejada de Mayoral y dar así la vuelta al electrónico.
La Selección se había liberado de los complejos y Dani Ceballos nunca los tuvo, así que el utrerano sacaba de la chistera dos derechazos con rosca, eslalon y desborde incluidos que en apenas cuatro minutos ponían el partido en bandeja y patas arriba el estadio Cartagonova.
El propio Ceballos se marchaba sustituido entre la ovación del público cartagenero antes de que una perfecta acción de equipo sirviese el quinto firmado por Borja Mayoral.
Un soñado colofón para un año perfecto de esta nueva generación Sub-21 con cinco victorias -los cuatro del clasificatorio y el amistoso contra Italia- en cinco partidos.
En marzo de 2018 aguardan ya Irlanda del Norte y Estonia. Nuevos retos para unos jugadores deseosos de ir superándolos uno a uno y que de momento podrán comerse las uvas con la condición de invictus.
