Cuéllar y Estebaranz abogan por el estilo de juego que propone la Selección
Ambos saben lo que se siente vistiendo la camiseta de la Selección española.
Juan Enrique Estebaranz López, conocido deportivamente como Quique Estebaranz lo hizo por primera vez en Lituania; corría el año 1993 y el equipo dirigido entonces por Javier Clemente buscaba la clasificación para el Mundial de Estados Unidos que conseguiría meses después.
"Ojalá hubiesen tirado más de nosotros", bromea Estebaranz quien hoy dirige la Escuela del Atlético de Madrid. "La generación actual de jugadores es inmejorable. Países de mucho prestigio logran ganar con mucha dificultad un título y estos jugadores han logrado hacerse con la Eurocopa, el Mundial y de nuevo la Eurocopa." El madrileño además no cree que exista un cambio de hegemonía en favor de Alemania ya que "cuesta años establecer una hegemonía, no es cuestión de un final de temporada."
Contra los germanos se enfrentó en su etapa de internacional absoluto Ángel Cuéllar. Fue en Jerez durante un amistoso disputado el 22 de febrero de 1995 en un ecuentro que concluyó con un empate sin goles. El extremeño debutó con la Selección unos meses antes en Málaga y aún hoy recuerda el día "con la piel de gallina, fue un momento muy especial y eso que yo venía jugando con las categorías inferiores." Dedicado hoy al trabajo con el fútbol base, Cuéllar defiende el estilo de toque y apuesta por la calidad que España propone y que, asegura con orgullo "yo siempre he defendido e intento inculcarlo a los jugadores más jóvenes."