Dani Ponz, 21 años peleando en busca del sueño de ser entrenador en el fútbol profesional
A base de mucha formación y de victorias, el técnico valenciano se ha ido labrando una trayectoria que le ha llevado a estrenarse esta temporada en el fútbol profesional
Han sido 21 años persiguiendo un sueño desde que, en 2003 y casi sin querer, aceptara la propuesta de un íntimo amigo para acompañarle como entrenador de porteros en un equipo que iba a competir en categoría regional. Era una opción para seguir vinculado al fútbol tras comprobar que como futbolista iba a tener complicado ganarse la vida y paso a paso, a base de mucha formación y victorias, se ha ido labrando una trayectoria que le ha llevado a estrenarse esta temporada en el fútbol profesional. En su hoja de servicios ha dirigido al Torre Levante Orriols, Atlético Saguntino, UD Alzira, CD Eldense y Unionistas de Salamanca, currículo que complementa con una etapa como coordinador de la Escuela de Fútbol – 11 del Levante UD.
Allá donde ha ido ha dado el cien por cien, una labor que durante muchos años tuvo que compatibilizar como profesor de Educación Física en el CEIP Pepita Greus d’Alginet. La docencia es su otra pasión, de ahí que haya trasladado también al fútbol esa formación continua que le lleva a estar a la vanguardia y a la mejora continua. Tras finalizar su etapa con Unionistas de Salamanca participó en el ’V Campus d’Entrenadors’ organizado por la Federació de Futbol de la Comunitat Valenciana (FFCV) donde compartió su última experiencia, acompañado por Dani Llácer, que ha sido su segundo entrenador en Salamanca y que en la presente temporada será el entrenador titular de Unionistas.
Con su fichaje por el CD Eldense para entrenarle en Segunda División ha demostrado que se puede llegar al fútbol profesional desde abajo, ¿qué mensaje les daría a los compañeros que también persiguen ese sueño?
Alguien tiene que llegar, nos ha tocado ahora a nosotros después de muchos años de trabajo, pero lo bonito es que estén ilusionados y tengan la ambición viendo ejemplos que reflejan que todo el mundo es capaz de, dándole al pico y a la pala, conseguir resultados y que la gente se vaya fijando en ti.
¿Qué significa llegar a la élite?
Tras 21 años de trabajo supone que todo el sacrificio que hemos realizado durante este tiempo a nivel personal y familiar, con muchísimo trabajo y pluriempleado, como muchos de los que entrenamos en categorías modestas, consigues llegar a tu objetivo, al sueño de que te den esa oportunidad después de muchos años.
Para ello ha habido que trabajar mucho, conseguir muchas victorias, superar exámenes semanales como son los partidos para los entrenadores y, desde ese punto de vista, supone una satisfacción enorme no sólo para mí, sino también para la familia y la gente que nos apoyó en todo momento.
¿En qué ha mejorado y qué consejos les daría?
Todos estos años son un aprendizaje continuo en los que vas gestionando tus propias emociones y vas puliendo los procesos. Pero considero muy importante, creo que todos deberíamos tenerlo en cuenta, escuchar a todos por encima de ti mismo y de tu yo, además de escuchar a todas las herramientas y todas las posibilidades que tienes a tu alrededor para mejorar y a la vez también para intentar ser escuchado, con el objetivo de que todas esas opiniones que tienen ellos y la tuya converjan y sumen para que el proyecto al final vaya hacia adelante. Sí he de recomendar algo diría pulir procesos, mejorar la gestión de las emociones y escuchar a la gente con la finalidad de aprender de todos, además de aprovechar los recursos que van ofreciéndote los equipos.