David Raya y la ley de la atracción
David Raya ha pasado de estar en la Eurocopa animando a España desde la grada a defender su portería, un fantástico viaje con final feliz. En la última edición, estuvo en Wembley y sufrió la eliminación del combinado nacional en aquella tanda de penaltis contra Italia. Ahora, en Alemania, es uno de los 26 elegidos por Luis de la Fuente y debutó en un gran torneo siendo titular ante Albania, mejor imposible.
“Tengo recuerdos de ver la Eurocopa en casa. Pero, cuando España jugó contra Italia en Wembley, pude conseguir unas entradas para ir con unos amigos y fui al campo. Estaba donde los familiares de la Selección y ahí estaba viendo y animando a España”, relata con una sonrisa. “Fui con un excompañero, Joel Valencia, del Brentford y que ahora está en Polonia. Él confiaba muchísimo en mí y me decía: “En unos años estarás tú en la Selección”. Yo le dije que estaba haciendo todo lo posible y mira, justo ese año fui convocado”.
El ahora portero del Arsenal fue ganando notoriedad por sus buenas actuaciones en Inglaterra y le llegó la llamada de la Selección. “Imaginártelo no te lo imaginas, pero ese año fue cuando subimos a la Premier y ahí tenía un escaparate para darme a mostrar. Fue justamente ese año cuando fui llamado por Luis Enrique, en marzo. En el momento no lo piensas, pero siempre he querido jugar en la Selección y siempre he pensado en ser positivo sobre eso”.
Es, para alguien como él, lo máximo, el colofón a una carrera repleta de sacrificios y que gira en torno a la figura de una persona muy especial. “Mi abuelo (Joaquín) desde muy pequeñito, cuando mis padres trabajaban, era el que me iba a recoger después del colegio, me llevaba a entrenar a Cornellá y muchas noches me volvía a traer. Muchas veces mi padre, siempre que podía, cogía la tarde libre porque tenemos un negocio familiar. Dejaba a mi madre o a mi hermano mayor trabajando para él ir a verme entrenar, pero mi abuelo me ha ayudado muchísimo, me ha apoyado siempre y ahí sigue apoyando desde casa”. El abuelo Joaquín, por cierto, es quien dio su nombre en el vídeo que sirvió para ofrecer la convocatoria de los 26 que están en Alemania.
Raya se ha ganado el afecto de todos los compañeros, contagiados también por la seguridad que desprende el portero catalán. “Más que seguridad es una autoconfianza conmigo mismo de saber lo que tienes y debes hacer, estar confiando en lo que eres capaz de hacer. Eso te ayuda muchísimo no solo dentro del campo sino fuera. Cómo trabajas, cómo te levantas, siempre estar de buen humor y poder dar todo lo posible tanto en los entrenamientos como en los partidos. Pero sí, me siento muy seguro. Y esa seguridad te hace disfrutar incluso más”.
Y esa seguridad responde a la aplicación de una ley en donde la mente es fundamental. “La ley de la atracción consiste en tener pensamientos positivos hacia cosas que quieres llegar a conseguir y, de alguna manera, atraerlos. Si tú tienes pensamientos positivos y no haces nada, no te va a servir de nada. Es un conjunto de tener tu mente limpia y ser positivo y tener como una meta, unos sueños a corto o largo plazo para seguir pensando y, sobre todo, seguir trabajando para ello”.
Le funcionó en Düsseldorf, sensacional su actuación contra Albania para mantener la cueva a salvo. “Fue un partido redondo por así decirlo. No encajamos ningún gol, es un récord para la Selección en una fase de grupos. Y estoy supercontento por el trabajo que hice personalmente. El equipo estuvo espectacular, era un partido muy difícil. Y, personalmente, que el míster me hiciera debutar y hacerlo de la manera que lo hice te enorgullece, te hace feliz, te da a pensar que todo el trabajo que has hecho durante estos años es gratificante”.