Raúl Gómez, una vuelta a casa tras un año difícil
"La derrota del Mundial ha sido el peor momento de mi carrera con diferencia, no había consuelo. Las primeras semanas fueron como un duelo. Mi pareja, Marta, se comió el día a día y vio lo mal que lo pasé". Así recuerda Raúl Gómez su último partido con la selección española, en el Mundial de Uzbekistán, antes de volver a vestir la camiseta de España ante Armenia este viernes.
Un "palo muy duro", como él expresa, y que trajo consigo muchas cosas más. "La gente nos ve como deportistas y ve sólo lo que somos en la pista, pero luego somos personas. Tener al apoyo de las personas de alrededor es fundamental. Como español, lo primero que quería es que España ganase el Mundial. Incluso vi comentarios diciendo que encima me reía en la entrevista tras el partido. Son comentarios que duelen y que suponen un dolor extra", asegura.
Un duelo y una herida que ya se va cerrando. Esta convocatoria ha sido un paso más en esa recuperación. "Ha sido un año justo sin venir y tenía unas ganas tremendas. Tenía nervios el primer día, pero dese el principio sentí mucha confianza. Y lo bueno es ver este potencial que hay, que venga quien venga todos aportamos", señala.
De hecho, asegura que ha sentido la confianza del cuerpo técnico incluso antes de venir. "Estaba medio tranquilo porque Chicho, el ayudante de Velasco, me habló y me dijo que podía tener la oportunidad de volver si estaba a buen nivel. Ellos me daban la tranquilidad. Lo veo como una oportunidad de poder jugar la Euro y ganarla", reconoce.