El CD Sporting Club de Huelva, un histórico e inesperado gran campeón de la Copa de la SM La Reina
El camino del CD Sporting Club de Huelva hasta levantar el plateado y esbelto trofeo que les encumbra como ganadores no ha sido fácil. El equipo andaluz ha demostrado que no por clasificarse en el último puesto que daba acceso a esta competición, no por tener el menor presupuesto de toda la Primer División Femenina, debía de ser considerado un rival menor.
El Sporting arrancó el campeonato enfrentándose al Rayo Vallecano en La Ciudad del Fútbol de Las Rozas. En un partido digno de una final, las pupilas de Antonio Toledo vencieron a las madrileñas en una agónica prórroga por dos goles a cuatro demostrando que no eran las cenicientas del torneo, si no que iban a dar mucha guerra en Melilla.

Ya en la ciudad africana, el Sporting de Huelva tenía un duro obstáculo hacia la soñada final, un obstáculo de "Champions": El Club Atlético de Madrid Féminas, el segundo clasificado de la liga y un equipo con cuatro internacionales mundialistas en sus filas.

El CD Sporting de Huelva se vio forzado a remontar un gol de Ángela Sosa, que adelantó a las rojiblancas en la primera parte de la semifinal. Tanto que Patricia Gavira se encargó de neutralizar mandando el choque a una infructuosa prórroga y posteriormente a la tanda de penaltis.

Hay un concepto popular que habla de la "suerte del campeón" y el club onubense se hizo apropio de él en la tanda de penaltis junto a una gran actuación de la guardameta internacional Sara Serrat.
De esa manera, el CD Sporting de Huelva se clasificó para la final y el Valencia CF Femenino, el equipo revelación de la temporada liguera, esperaba con ansias de título.
En el día de la final, las futbolistas andaluzas sintieron el apoyo de los aficionados en las gradas del estadio Álvarez Caro de Melilla desde el primer momento.

El inicio del partido demostró la intensidad que se presupone en una final. Ambos combinados estaban ante una oportunidad histórica y eso se notaba en el carácter que las jugadoras le imprimían al juego.

En el minuto 13 de encuentro, Cristina Martín-Prieto, a la postre MVP y gran protagonista de la final, anotaba el primer tanto del partido adelantando a las blanquiazules.

El duelo continuó con el mismo guión hasta el pitido que daba por concluída la pimera mitad. Las andaluzas buscaron ampliar la diferencia pero no encontraron el gol. El Valencia salió de los vestuarios tras la reanudación con los ánimos reestablecidos y fruto de ese ímpetu ofensivo, Karol empató para el combinado naranja en el minuto 64 rematando a la red un centro de Maripaz.

Los minutos finales del encuentro fueron apasionantes. Ambos equipos buscaban un triunfo muy peleado durante la última semana. Empujadas por el ahínco del éxito, las onubenses se lanzaron al ataque pero una muy acertada Mariajo evitaba que la portería ché fuera perforada por segunda vez.
No obstante, un encuentro de esa calidad merecía resolverse con un final épico. Y así fue. A seis minutos para la conclusión, de nuevo Martín-Prieto conseguía un histórico gol para su equipo. Un tanto que se veía reflejado en la cara de la goleadora al celebrar el gol. Un rostro que aunaba el esfuerzo de todas sus compañeras.

Y ese tanto supuso la feliz rúbrica al partido. Una gran final en la que el Valencia CF y el Sporting de Huelva demostraron lo hermoso que puede ser el fútbol femenino. Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol fue el encargado de entregar al combinado onubense el trofeo que les acredita como los triunfadores del llamado "torneo del KO".

Ya con el preciado metal en las manos la alegría se desató. Las jugadoras saltaban, reían, cantaban bajo el sol de Melilla con su medalla colgada en el cuello y la copa pasando de mano en mano entre sonrisas y caras de ilusión. Sin lugar a dudas un día que nunca olvidarán. Aquello era el fin de una aventura que comenzó hace una semana en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. El día en el que el CD Sporting de Huelva se proclamó, por primera vez, CAMPEÓN DE LA COPA DE LA REINA.
