El FC Barcelona femenino, un paso más cerca de las semifinales de la Champions (0-1)
En la ida de los cuartos de final, las pupilas de Xavi Llorens reclamaron la pelota y, acomodadas sobre una línea de tres centrales (Miriam Diéguez, Ruth García y Line Roddik) y dos carrileras (Marta Torrejón y Leila Ouahabi), trataron de disminuir las apariciones de la sueca Lotta Schelin y de la estadounidense Ella Masar, la dupla atacante del Rosengard.
Cumplido el primer objetivo de manejar el tempo y conseguido igualmente el propósito de evitar el lucimiento de la brasileña Marta Vieira da Silva, el FC Barcelona supo activar a Alexia Putellas, a Jenni Hermoso y a Andressa Alves. Éstas dos últimas conectaron en el minuto 7, en la primera ocasión del conjunto azulgrana.
También probó fortuna Leila Ouahabi y se sumó con asiduidad al ataque Vicky Losada en su reaparición en la Liga e Campeones casi tres años después de su anterior duelo europeo con el Barcelona. Sumaba así la escuadra catalana razones para estrenar su casillero en Malmö.
Durante la primera mitad ofreció un fútbol solidario en la presión, combativo en el cuerpo a cuerpo y atrevido en ataque, el conjunto catalán castigó las dudas que despertó en el cuadro local la lesión de Lotta Schelin, máxima goleadora histórica de la selección femenina de Suecia. Fue una sucesión de errores defensivos del Rosengard lo que facilitó la llegada de Leila Ouahabi desde el flanco izquierdo en la acción más prolífica del primer periodo. Con un disparo raso, la lateral batió a la guardameta Zecira Musovic en la fecha de su 24 cumpleaños, en una gélida tarde-noche en Suecia.
Tras la pausa, el técnico danés Jack Majgaard Jensen modificó sus piezas. Lieke Martens se situó en el frente junto a Ella Masar; Sanne Trolsgaard, sustituta de Schelin, se ubicó en la derecha; y Marta Vieira, en cambio, se dejó ver por la izquierda. Esto permitió al Rosengard mostrarse como un oponente más ambicioso y menos contemplativo. El subcampeón de la Damallsvenskan midió, en más de una ocasión, la seguridad de Sandra Paños.
Con la joven Patri Guijarro oxigenó el centro del campo Llorens dada la presencia de la poderosa Anita Asante en el pivote local aunque la reacción del Rosengard, que apenas disputó dos encuentros de Copa y tres amistosos en los dos últimos meses, no fructificó. De este modo, el definitivo 0-1 acerca al Barcelona al sueño de clasificarse a las semifinales de la Liga de Campeones. El próximo miércoles, día 29, el Barcelona, la vuelta de los cuartos de la Champions League femenina.
Foto: FC Barcelona.