El regreso más feliz de Yeremy Pino
El 15 de noviembre de 2023, a Yeremy Pino le cambió la vida por completo. Durante un entrenamiento con el Villarreal, sintió un dolor que todavía recuerda, pues una lesión de este calibre no se puede olvidar nunca. Rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, adiós a la temporada, frenazo en seco a una carrera repleta de éxitos de un jugador con un talento descomunal.
“Ha sido muy largo, muy duro. Sobre todo, con momentos de dudas de incertidumbres, de saber si voy a volver igual. Al final, aquí estamos, una nueva oportunidad, una nueva ilusión y luchando por mis sueños”, explica el canario, enormemente feliz por volver a sentirse futbolista.
Y eso que el camino ha sido duro y repleto de piedras, especialmente cuando se le encontró una bacteria al hacerse unos análisis de sangre cuando llevaba poco más de dos meses de recuperación. “Tienes un proceso, te dicen cómo va a ser todo. Vas mejorando y te pones contento. Pero me llegó la bacteria y fue como un puñetazo. Fue empezar de nuevo, operarme de nuevo, empezar con las muletas… Es empezar de cero”.
Pero también en los malos momentos se extraen conclusiones positivas y Yeremy habla con entereza de todos estos meses oscuros. “Valoras todo mucho más. Los entrenamientos, los viajes, las concentraciones, los pequeños gestos de poder estar y poder hacer tu vida... Los primeros tres meses no puedes hacer las cosas solo, dependes de la gente, pero ha sido un aprendizaje muy grande. He visto a compañeros que han pasado por eso y que te dicen que aprendas del camino. Me acuerdo de Mikel (Oyarzabal), que me dijo que aprendiera del proceso porque es muy bonito, y yo no lo entendía, pensaba que era una mierda, pero sí que es bonito y hay que aprender de ello”.
Conquistó la UEFA Nations League en junio de 2023, pero, irremediablemente, se perdió la Eurocopa con la que tanto soñó. “No estar ahí me dolió, pero ver lo que han conseguido, el bloque que ha creado Luis… Para mí es como una familia. Estuve en una llamada en la rúa, hablé con Luis muchas veces, con los compañeros como Baena, David (Raya)… Me hacen sentir parte del grupo muchas veces, con Álvaro (Morata) también, y les agradezco lo que han hecho por mí. Me han dado muchos ánimos”.
Se alegra por todos, pero el primer mensaje que mandó tenía un destinatario muy claro. “A mi amigo Baena. Al final, es el que está conmigo desde el minuto o, desde que éramos pequeñitos, ha hecho un temporadón con la Eurocopa y los Juegos. Estoy muy feliz por él”.
Ahora, con España en la cima, vuelve a la Selección y lo hace más orgulloso que nunca por todo el esfuerzo que hay detrás. “Venir es muy difícil, hay jugadores muy muy buenos. Estoy muy contento de que Luis y el cuerpo técnico me den esta oportunidad y trataré de aprovecharla al máximo”.