El Ribera Navarra busca su propia luz
El ATP Iluminación Tudelano se convierte en el principal animador del mercado estival después de varias incorporaciones de renombre que encienden las expectativas hacia cotas más altas
En Tudela no quieren volver a pasarlo mal como en las últimas temporadas en Primera División, donde han estado coqueteando con el descenso y logrado la permanencia a veces de forma más holgada y otras más estrecha, aunque siempre en las postrimerías de la competición. Sin embargo, a punto de comenzar su decimoquinta temporada consecutiva en la máxima categoría del fútbol sala español, el ATP Iluminación Tudelano Ribera Navarra desea cambiar la dinámica de sufrimiento y mirar hacia cotas más altas.
Y por qué no, volver a torneos de prestigio como la Copa de España, las últimas fases de la Copa de S.M. el Rey o las eliminatorias por el título liguero. Para ello, su presidente, Ramón Lázaro, ha ido presentando diferentes incorporaciones para elevar las expectativas y sepultar las últimas campañas. Todas de renombre. La primera, el capitán del barco: Daniel Ibañes volverá a asomarse a un banquillo español para ser la cara visible de un proyecto ilusionante y confirmar que el maravilloso legado como jugador también lo puede dejar con la pizarra.
A sus órdenes, al margen de renovaciones importantes como Albertico Lahuerta, Sepe, Raúl Jiménez, Terry, Malaguti, João Batista o el capitán David, la columna vertebral indispensable, estarán nombres bien impactantes. Por primera vez en mucho tiempo, parece armarse un equipo con una dirección clara y una inversión palpable. Se consolida la portería de altura con un arquero de futuro como Pau López y la juventud de Pablo Otero. A ellos se une la veteranía de Mykytiuk, la polivalencia de Fabinho y el peso del internacional Chino. Parecen mimbres suficientes para no pasar apuros.
Pero no siempre la reunión de diversas calidades asegura el éxito. De ahí la importancia de que Ibañes logre cambiar la dinámica pesimista de las campañas pretéritas y volver a encender a una afición que, cuando aprieta, no hay quien la iguale. De esta forma, el Ribera Navarra busca su propia luz tras los últimos apagones. Quieren volver a encender la bombilla.