El ritual de Rafa Marín previo a cada partido
Los partidos empiezan mucho antes de que empiece a rodar el balón. Los momentos previos a cada partido en el hotel, en el recorrido al estadio y en el vestuario están cargados de ritos, costumbres y supersticiones que cada jugador lleva a cabo en minutos de máxima concentración.
Para Rafa Marín, es un momento clave en la preparación de cada encuentro que repite nada más llegar al vestuario en los días de partido. El defensa de la Selección española sub-21 lo relata así: "Llego al vestuario y tengo mi Santo, San Benito Abad al que le tengo más devoción. Tengo la estampita de madera que me gusta inclinarla siempre hacia la izquierda como mirándome hacia a mi y después me quito el collar de San Benito Abad que tengo y el rosario y los pongo mirando hacia mi". "Me gusta siempre darle diez besos, es la costumbre que tengo desde que juego a fútbol desde pequeño", añade. Su espacio en el vestuario se convierte en un altar improvisado.
Debajo de uno de sus tatuajes en los que se puede leer “fé” le lleva presente en sus espinilleras sobre el césped en cada partido y así continúa su rutina: "A las espinilleras le doy también diez besos, rezo, le pido y al terminar le doy otros diez besos y es cuando me las pongo".
El defensa sevillano explica de dónde viene su devoción por San Benito de Abad: "Cuando voy a mi pueblo me acerco a la Sierra a la Ermita y la devoción me viene de mi familia".
Rafa Marín ha disputado los cuatro encuentros de clasificación jugados hasta ahora en los que España no ha encajado ningún gol. El combinado nacional ha comenzado de forma brillante este nuevo ciclo y Rafa habla así de una de las claves que acercan a la victoria, la fuerza del equipo: “El buen rollo en el vestuario y fuera del vestuario aquí en la concentración siempre te va a ayudar a transmitir eesa seguridad en el campo y ayudarnos en momentos en los que las cosas no salen como el equipo quiere. Enfocarnos, trabajar, estar juntos y si el compañero falla estás tú y si tú fallas está el compañero. El buen rollo fuera del campo lleva a los buenos resultados dentro".