El fútbol es tan amplio y abarca tantos aspectos de la vida que también puede utilizarse como una vía para la reinserción en la sociedad de las personas más desfavorecidas. Y no solo marcando goles, también juzgando detrás de un silbato
Siempre comprometida con la sociedad, la Real Federación Española de Fútbol tiene varios proyectos para conseguir la integración social de los sectores más desfavorecidos a través del fútbol y el arbitraje. Ya son varios los años de colaboración entre la RFEF y la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, cuyos convenios acercan el deporte rey a las personas privadas de libertad.
De hecho, en el año 2014, la Real Federación Español de Fútbol recibió la Medalla de Oro al Mérito Social Penitenciario por su proyecto de reinserción a través del fútbol llamado "El Fútbol como Autogestión para la Reinserción de Personas Privadas de Libertad".
En palabras de Jorge H. Carretero, vocal portavoz de la RFEF y padre de la idea: "Nuestro principal objetivo es ayudar a la reinserción de los personas marginadas a través del fútbol, buscando que los propios presos se organicen entre ellos y aprendan a respetar las normas de la competición. La clave, por lo tanto, está en la autogestión ya que los funcionarios no participan”.
Balones y silbatos
Miles son las personas privadas de libertad que han participado ya en este proyecto, pero no solo lo han hecho golpeando un balón, sino también convirtiéndose en los jueces que controlan los partidos. El arbitraje es otro de los ámbitos que aborda este ilusionante proyecto que nos ocupa. En este ámbito, las federaciones de ámbito territorial y sus Comités Técnicos de Árbitros, con el amparo siempre de la RFEF, tienen un papel fundamental.
Estas trabajan en la formación y reeducación de los presos, que pueden llegar a conseguir un título colegiado e inscribirse de pleno derecho en cualquier colegio arbitral territorial.
Por ejemplo, la Real Federación Madrileña de Fútbol, integrada en el programa de autoreinserción de la RFEF, ha puesto en marcha, con el apoyo de la Escuela de Entrenadores y el Comité de Árbitros, una serie de cursos de monitores de fútbol base y de árbitros para iniciar la próxima temporada (2016/2017) una liga interna que les lleve a jugar la fase final en la Ciudad del Fútbol.
Una fase final en la que todos los árbitros que dirigen partidos en el Torneo de Instituciones Penitenciarias también son personas privadas de libertad formadas en los distintos centros. Campeonato que deja duelos tan emocionantes como el vivido el año pasado en Las Rozas entre Algeciras y Albacete, encuentro presidido por Ángel María Villar Llona, presidente de la RFEF, y que contó con la presencia de Ángel Yuste, Secretario General de Instituciones Penitenciarias.
Emoción, compañerismo y buen fútbol. El paso de los patios de las instiuciones penitenciarias al césped de los campos de fútbol, es posible.