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Emilio Butragueño, el goleador de Querétaro, cumple 52 años

El "Buitre" llenó con su nombre el fútbol español entre mediados de los 80 y los años 90. Emilio Butragueño marcó toda una época de la Selección española y dejó su sello en la ciudad mexicana de Querétaro
Mié, 22/07/2015 - 10:14

La llegada a la Selección en 1984


Emilio Butragueño, subido al primer equipo del Real Madrid por Alfredo di Stéfano en febrero del 84, alcanzó la titularidad de la Selección ese mismo año en octubre, tras la Eurocopa de Francia. Miguel Muñoz se llevó a Butragueño a Francia 84´, pero no jugó ni un minuto. Llegó con 20 años y en los años que fue internacional (entre 1984 y 1992) marcó 26 goles y vistió la elástica en 69 ocasiones.



En aquel partido del debut ante Gales no solo fue titular sino que además marcó su primer gol.

Fue en Sevilla, en el Benito Villamarín, y aún hoy en día recuerda el apoyo de la afición: "Siempre que he venido a Sevilla con la Selección me he sentido como en casa; para mí era un estímulo, porque recibíamos un aliento muy especial desde las gradas y siempre lo tendré presente y siempre se lo agradecí a la gente de Sevilla. Además, siempre venir a esta ciudad es una delicia, y tengo muchos buenos recuerdos profesionales y también personales".


La noche de Querétaro de 1986




En sus más de ocho años de presencia ininterrumpida en la Selección jugó dos mundiales, el de México e Italia, y una Eurocopa, la del 88. Y de todas sus actuaciones una es inolvidable, la que tuvo como escenario la ciudad mexicana de Querétaro.

Para los españoles Querétaro trae grandes recuerdos, los de una victoria brillante en el estadio Corregidora ante los daneses y con Emilio Butragueño en la cúspide de su carrera.

Fue un 18 de junio de 1986. Tarde calurosa en México y ya noche en España.

Una noche que aún ahora, 29 años después, muy pocos olvidan. “Fue un día de suerte, yo siempre lo he dicho, no cualquier día se anotan cuatro goles en una Copa del Mundo, además Dinamarca era uno de los candidatos para ganar la Copa del Mundo (…) hoy en día cuando voy a un café en España todavía hay quien me dice ‘lo recuerdo por aquel partido en Querétaro’“, confiesa Emilio Butragueño.

Aquel día, el equipo de Miguel Muñoz soñaba con llegar a cuartos y enfrente estaba la Dinamarca de Laudrup y Elkjaer-Larsen que acumulaba una gran racha de victorias ante Uruguay (6-1), Escocia (1-0) y Alemania (2-0) en la fase de grupos.

La Selección española venía de caer ante Brasil (1-0) en el debut -con el famoso "gol" de Michel- y de ganar a Irlanda del Norte (2-1) y a Argelia (3-0).

Butragueño recuerda que las sensaciones antes del encuentro eran muy buenas: "Veníamos de una primera fase buena, a pesar de la derrota ante Brasil, pero Dinamarca había hecho una primera parte excelente, con tres victorias. No obstante, estábamos confiados en que el juego de los daneses nos venía bien, porque jugaban y dejaban jugar. En el plano defensivo no eran tan estrictos como en el ofensivo y eso nos venía bien".

España comenzó perdiendo en el estadio Corregidora hasta que apareció este joven de 22 años, Emilio Butragueño, que revolucionó el partido con sus cuatro goles. Uno logrado en la primera parte (en el psicológico minuto 43) y el resto en la segunda mitad (en los minutos 56 -el que daba la vuelta al marcador-, en el 80 y 88, que certificaban la goleada). El otro tanto español lo logró Goikoechea (de penalti, en el minuto 68).

Pero, ¿cómo lo recuerda el gran protagonista?: "El partido empezó mal para nosotros. Ellos tomaron la iniciativa, comenzaron jugando mejor y se adelantaron en el marcador, pero en el último minuto de la primera parte conseguimos empatar en una jugada inusual. El lateral Jesper Olsen, desde su zona, cedió el balón al portero y yo aproveché el error para marcar. La segunda parte comenzó igual, con la iniciativa para ellos, pero en un saque de esquina anoté el segundo tanto de forma insólita en mí, de cabeza, y a partir de ese momento les cogimos muy bien al contragolpe e hicimos el tercero, cuarto y quinto. En la segunda parte salió Eloy al terreno de juego y logramos hilar muy buenas jugadas a la contra. Nos salió todo bien".

Butragueño, ya considerado entonces como una de las estrellas del fútbol español, quedó para siempre en lo más alto, a la categoría de "gloria nacional" como dice el director del diario As, Alfredo Relaño, aquella noche para la eternidad: "Nos sentíamos liquidados cuando Butragueño, astuto, intercepta un mal pase cruzado entre los defensas daneses y marca el empate, en el 43'. Al menos nos vamos vivos al descanso. Luego se desata Butragueño, con tres goles más, uno de penalti ... Al final, 5-1. España ha reventado a una de las favoritas del torneo y Butragueño es elevado a la categoría de gloria nacional. En la capital era noche de verano, en plena movida ... Ahí, en la templada noche madrileña, la ciudadanía se exalta. Hay unas elecciones próximas y el pueblo grita feliz: "¡Oa, oa, oa, el Buitre a La Moncloa!". "¡Se siente, se siente, el Buitre presidente!".


Sus últimos años

Butragueño, después de su exhibición mexicana, participó en la Eurocopa de 1988 y en el Mundial de 1990 aunque ya no volvió a brillar con la intensidad con que lo hizo en el Campeonato del Mundo del ´86.

Su último partido como internacional tuvo lugar el 18 de noviembre de 1992 ante Eire.