A pesar del frío, del viaje de avión por la mañana, de una noche larga en la que se le habrán dado muchas vueltas a la cabeza, y de estar, lamentablemente, todo decidido, los de Del Bosque han desarrollado una sesión de entrenamiento exactamente igual que la que habrían tenido si hubieran ganado ante Chile y se jugaran la vida ante Australia: Intensidad, ganas, partidillos... la mucha prensa pendiente ha presenciado como el entrenamiento ha transcurrido con la mayor profesionalidad posible. Seguramente el estado anímico no será el mejor, pero en ningún momento se ha notado en la dedicación de los de Del Bosque.
Los titulares en el partido ante Chile han realizado un ejercicio aparte de recuperación y el resto han entrenado toque y partidillos, exactamente como después de cualquier partido. Quedan varios días que pueden no ser útiles a efectos de clasificación, pero sí para preparar mejor la despedida del Mundial de un equipo que ha dado tanto.