España buscará su tercera Eurocopa consecutiva en un país muy futbolero
¿Quién no recuerda las grandes paradas de František Plánička, el penalti de Panenka, la calidad de Josef Masopust en los 60 o de Pavel Nedvěd en los 90?
Todos ellos, y otros como Tomáš Rosický o Petr Cech, coinciden en que eran y son checoslovacos (ahora checos tras la división en los años 90 entre Chequia y Eslovaquia).
Recordar los éxitos de la Selección Checa es regresar a los tiempos de leyenda. En los años 30 por ejemplo disputó la final del ´34 en Italia ante los anfitriones. Con un régimen fascista volcado con su Selección, los checos, liderados por el guardameta František Plánička y por el delantero Antonin Puč perdieron la final por 2-1.
Tras ser eliminador en cuartos en 1938, su siguiente gran éxito fue en 1962, en Chile, donde llegaron también a la final. Allí les esperaba el primer gran Brasil de la historia con Pelé lesionado, pero con Nilton Santos, Amarildo, Vava y Garrincha llevando la dirección del equipo. Los checos con Josef Masopust como estrella se convirtieron en subcampeones por segunda ocasión.
Pero el mayor éxito del fútbol checo tiene una fecha emblemática, 1976, y un nombre propio, Panenka. La final del Europeo entre Checoslovaquia y Alemania acabó con empate a cero. En la tanda decisiva Panenka fue el encargado de tirar el penalti decisivo. Y lo hizo de una forma poco ortodoxa pero finalmente acertada. Inventó una técnica de lanzamiento, el conocido como "penalti de Panenka".
"No estoy harto de hablar del penalti —explica con naturalidad—. La gente sigue interesada por este penalti y eso me gusta. Veo muchos niños interesados y para mí es un orgullo que pase de generación en generación. Lancé 30 penaltis de esta manera y sólo fallé una vez. Tuve éxito en un 99,9 %", confiesa el propio Panenka.
En el 96 se repitió la final pero esta vez la República Checa liderada por Berger, Nedvěd, Bejbl, Němec, Poborský y Kuka no pudo imponerse a Alemania.
En su palmarés también sobresalen una medalla de oro en los JJOO de Moscú 1980, una plata en los JJOO de Tokio 1964 y la conquista de la Eurocopa Sub-21 de 2002, en donde brilló con luz propia Petr Čech.
También tienen en su palmarés el Campeonato de Europa Sub-23 de 1972, el Sub-18 de 1968 y el Sub-16 de 1990.