Pese al frío y la lluvia, la afición, muy animada, siguió las evoluciones de los jugadores de Julen Lopetegui. La Selección sub-21 planteó un partido muy ofensivo y con la posesión del balón en la mayoría del partido (una media del 70% de posesión).
Los rusos desplegaron una estrategia ultradefensiva: un 4-1-4-1. Esto tuvo su claro reflejo en las ocasiones de ambos conjuntos. Mientras que la Selección sub-21 española remató 4 veces en los primeros 15 minutos, los rusos no lo hicieron hasta el minuto 29.
En la primera mitad el dominio se plasmó en que España botó 3 corners, por ninguno los rusos, remató 4 veces a puerta y tres fuera, frente a dos a puerta y una fuera de los rusos.
La segunda mitad mantuvo una tónica similar: dos tiros a puerta de España por uno de Rusia y seis llegadas de mucho peligro por parte de los de Lopetegui por uno solo del rival.
En cuanto a corners España lanzó dos en la segunda mitad y los rusos ninguno en 90 minutos.