Como si fuese el penúltimo capítulo de los vínculos históricos entre Alemania y Togo, Peniel Mlapa (Lomé, 1991) también se ha visto forzado a elegir en defender una u otra camiseta a la manera de un viejo soldado de la Deutsch-Ostafrika. En su caso el dilema se le planteó en el otoño de 2009 justo después de debutar con la selección germana Sub-19 en un partido ante Luxemburgo. Mpala, que había emigrado con su familia de niño hacia tierras germanas, fue convocado con la absoluta togolesa, pero forzado a escoger, optó por unir su futuro futbolístico a die mannschaft.
Desde entonces este delantero de 1,95 y 85 kilos no ha dejado de deslumbrar en el fútbol teutón. El año pasado el Borussia Mönchengladbach se hizo con sus servicios y en Renania ha sido digno sucesor a la hora de defender la camiseta que vistieron los Simonsen, Heynckes o Stielike.
Mlapa comenzó jugando en el modesto FC Ismaning, pero muy pronto llamó la atención de los ojeadores del Munich 1860 y con los bávaros fue pasando por todas las categorías inferiores hasta hacer su debut profesional el 17 de mayo de 2009 durante un duelo ante el Alemania Aachen, semanas antes de lograr su primer gol con el equipo absoluto contra el St. Pauli de Hamburgo.
De ahí pasó en el verano de 2010 al Hoffenheim y Rainer Adrion le convirtió en un habitual de la Sub-21 alemana con la que se ha convertido en máximo goleador de los teutones en la fase de clasificación para la Eurocopa de Israel, firmando ocho tantos en once partidos.
El poderío físico, la fortaleza a la hora de medirse con las defensas más aguerridas y la capacidad cabeceadora de este delantero pondrá a prueba a la zaga de Julen Lopetegui el próximo 9 de junio en el estadio Municipal de Netanya. España deberá sobreponerse al talento de uno de los delanteros más prometedoras del próximo Campeonato de Europa.