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Fernando Gutiérrez Lumbreras: "Que el último partido en tu vida sea el partido de tu vida pone un broche de oro a 30 años de arbitraje"

El laureado colegiado vallisoletano será el encargado de dirigir la gran final del Campeonato del Mundo de Fútbol Sala que se está disputando en Colombia entre las selecciones de Argentina y Rusia en el que será el broche soñado para su carrera
Vie, 30/09/2016 - 19:23

Fernando Gutiérrez Lumbreras no podía tener otra despedida del arbitraje en activo que una a la altura de su trayectoria. Elegido dos veces como mejor árbitro de Fútbol Sala del Mundo, habiendo pitado finales de Liga, Copa, Supercopa y Campeonato de Europa, era el momento de dirigir la final de un Mundial.

El colegiado español ha sido designado por la FIFA para arbitrar el partido que enfrentará a Argentina y Rusia por el título de Campeón del Mundo. 

A menos de 24 horas para el encuentro, habla en exclusiva para RFEF.es desde Colombia:

Sensaciones: "La verdad es que después de asimilar la designación, me encuentro feliz y sobre todo muy ilusionado. Apenas he podido "saborear" el momento, pues al instante ya estábamos centrados y concentrados en el partido. Los reconocimientos se realizan fuera de la cancha de juego. En una Copa Mundial las designaciones se miran y estudian mucho. Si he sido nombrado es por cumplir lo que los responsables demandan. Ahora toca rematar la faena".

Gutiérrez Lumbreras: "En un Mundial las designaciones se miran y estudian mucho. Ahora toca rematar la faena"

La final: "El partido lo esperamos muy intenso, no podría ser de otra manera, es la final de la Copa del Mundo. Hemos realizado un trabajo muy bueno hasta el momento y preparado muy bien la final. Dirijo junto al árbitro uruguayo, con el que arbitré el partido inaugural y salió muy bien".

El broche a su carrera: "Impensable, inimaginable, in....; no tengo palabras. Que el último partido EN tu vida sea el partido DE tu vida pone un broche de oro a 30 años de arbitraje. He tenido la fortuna de arbitrar de forma continuada, sin lesiones ni contratiempos y "siempre al pie del cañon".