Encuadrada en el grupo D de la fase de clasificación para el Mundial, Holanda se impuso con gran solvencia a sus rivales clasificándose sin problemas como primera y accediendo directamente a la ronda final. Rumanía, Hungría y sobre todo Turquía eran, a priori, sus contrincantes más fuertes, pero ninguno llegó a poner en peligro su posición de privilegio en la liguilla.
La Oranje certificó una clasificación casi impoluta, que se tradujo en la consecución de nueve victorias en diez partidos y alcanzó los 28 puntos, convirtiéndose junto a Alemania en la selección que mejores registros logró. Igualmente, en esta fase consiguió 34 goles, sólo dos menos que los germanos, los más potentes en este apartado.
Once de esos tantos fueron logrados por un Robin Van Persie cada vez más asentado como referente atacante de los holandeses y que ha conseguido, con 43 dianas, convertirse en el máximo goleador histórico de la selección. El capitán sufrió una leve lesión en el último amistoso ante Gales, aunque todo parece indicar que estará disponible para enfrentarse a España en Salvador de Bahía.
El equipo holandés conjuga experiencia y juventud. Clásicos como el propio Van Persie, Snjeider o Robben siguen formando parte de un conjunto que alcanzó la final de 2010, a los que se han unido jóvenes talentos como Jermaine Lens, Bruno Martins o Jordy Clasie. La decepción sufrida en la Eurocopa de 2012, donde Holanda acudía como una de las favoritas y finalmente no fue capaz de sumar ni un punto, unida al menor rendimiento ofrecido por alguno de los futbolistas más veteranos ha dado lugar a la transformación de una selección que poco tiene que ver con la que participó en el Mundial de Sudáfrica.
Con una presencia mucho mayor de futbolistas que juegan en la Eredivise, Van Gaal ha logrado conferir el sello típico del fútbol holandés a un grupo renovado, que se presenta en Brasil con alguna baja importante. El central Jetro Williams y el centrocampista Kevin Strootman se pierden la cita por sendas lesiones de rodilla, mientras que Rafael Van der Vaart se cayó finalmente de la lista de 23 por problemas en el muslo derecho.
El entrenador holandés, embarcado en su segunda aventura en el banquillo de la selección tras la decepción de no alcanzar el Mundial de 2002, no alargará su estancia en el cuerpo técnico del combinado nacional más allá de Brasil, pues ha firmado con el Manchester United para la próxima temporada. Pese a ello, en Holanda no existen dudas de que por carácter y experiencia es el hombre ideal para liderar esta etapa de transición. El Mundial determinará si Holanda puede repetir éxitos pasados o por el contrario deberá revisar su modelo.
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