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Fotos con Historia: El balón que nunca salió fuera

La Selección Española fue apeada de las semifinales del Mundial de Corea y Japón por un error arbitral. Una decisión del colegiado que hoy recordamos desde la perspectiva de ser Campeones del Mundo

Pongámonos en situación. Mundial de Corea y Japón de 2002. Gwanjou World Cup Stadium de Corea. 15:30 hora local. España empata a cero con los anfitriones después de un disputado tiempo reglamentario. Minuto 92 de la prórroga. Joaquín Sánchez se interna por la banda derecha, centra al corazón del área y Fernando Morientes remata a puerta elevándose por encima de los defensas de la República de Corea.

Gol. El más importante de la historia de los mundiales para la Selección española hasta ese momento. En ese campeonato existía una regla ya extinta denominada "Gol de oro", según la cual, el primer equipo que anotara un tanto en la prórroga ganaba el partido en ese justo momento. España se clasificaba para las primeras semifinales de un Mundial desde Brasil '50.

Y así debió haber sido, pero no fue lo que ocurrió. El colegiado del partido, el egipcio Gamal Mahmoud Ahmed Al-Ghandour, actualmente retirado, anuló el gol de Morientes porque supuestamente el balón del centro de Joaquín salió fuera. El juez de linea que asistía al árbitro fue el único que vio el balón rebasar la linea de fondo y en consecuencia levantó el banderín. Aquello jamás debió ocurrir, porque aquel balón nunca salió.

La Selección llegó al final de la prórroga y con ello a la tanda de penaltis. En esa suerte a vida o muerte, los surcoreanos tuvieron una precisión infalible, anotando todos y cada una de sus lanzamientos y apeando así a España de la semifinal.

Algunos jugadores contenían su rabia en el terreno de juego. La prensa se encargó de plasmar en papel el sentimiento de un país cuyas ilusiones se vieron rotas por aquel banderín que se alzaba injustamente al cielo coreano de Gwangju. Incluso Melendi cantó sobre ello. Aquel balón nunca salió.

FOTO: FIFA