Actualidad

Fotos con historia: Un dominó en las antípodas

El popular juego de mesa fue uno de los protagonistas de los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 en los que España se hizo con la medalla de plata

De Puente Viesgo en Cantabria a las ciudades australianas de Adelaida, Melbourne y Sídney hay unos diecisiete mil kilómetros que son los que tuvo que recorrer la Selección española para disputar los Juegos Olímpicos del año 2000 y, con el equipo, su omnipresente dominó.

Porque en pleno cambio de siglo, con internet todavía no tan desarrollado y los teléfonos inteligentes constituyendo una deseable pero aún inexistente realidad, era el tradicional dominó el juego preferido por el equipo técnico que comandaba el entonces Seleccionador Iñaki Sáez cuyos duelos junto al preparador físico Manuel Delgado Meco o, en este caso, Carlos Lorenzana frente a los fisioterapeutas Julio Carmona y Tico Gómez son aún evocados por sus protagonistas catorce años después.

Carmona recuerda la intensidad de las partidas y cómo Iñaki Sáez se levantaba a veces de la mesa con la planta de un "águila perdicera": brazos abiertos y mirada rapaz hacia su compañero al que solía pedir explicaciones acerca de la conveniencia de colocar tal o cual ficha.
 

La Selección logró en Sídney su segunda medalla de plata en unos Juegos, ochenta años después del subcampeonato en Amberes 1920

La aventura australiana significó a la postre la segunda medalla de plata para un equipo español de fútbol en unos Juegos (hazaña comparable a la de Amberes en 1920 y sólo superada por el oro en Barcelona ´92). Sin embargo, el fisioterapeuta de la Selección lo recuerda como "la mayor decepción personal de todos los torneos en los que he estado porque pensé que íbamos a llevarnos la final contra Camerún. Recuerdo que vencíamos por dos a cero al descanso y yo coincidí con el presidente Ángel María Villar al que le dije que iba a ocuparme de mi botiquín porque el partido estaba ganado. Él me miró muy serio y como buen ex-jugador me dijo que nada está ganado hasta que el árbitro pita el final. De esa forma en la segunda parte sufrimos dos expulsiones, Camerún empató el partido y al final perdimos el oro en la tanda de penaltis. No olvidaré nunca las palabras del presidente".

España se colgó así la plata con una magnífica generación de futbolistas que incluía a los guardametas Aranzubia, Lainez y Felip con Lacruz, Unai, Albelda, Angulo, José Mari, Gabri, Ferrón, Luque, Amaya, Ismael, Velamazán, Tamudo, Dorado, Iván Ania, Jesuli... y cuatro futuros campeones del mundo en Sudáfrica como Carlos Marchena, Joan Capdevila, Carles Puyol y Xavi Hernández, autor del primer tanto en la final.

Todo con futbolistas menores de 23 años sin utilizar la norma que permitía alinear a tres veteranos (el chileno Iván Zamorano fue el máximo goleador de la fase final ya con 33 tacos). La mala suerte desde los once metros nos privó del dorado metal, pero Iñaki Sáez, afectado sin duda, supo mostrar su habitual elegancia frente al infortunio. Una flema británica que el vizcaíno nunca perdía, salvo tal vez, cuando las fichas del dominó no le eran propicias en sus legendarias partidas con los fisios.