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Fotos con historia: Los grandes duelos frente a Yugoslavia en los '70

Se cumplen 40 años del gol de Katalinski que dejaría a España fuera del Mundial de Alemania, una derrota de la que la Selección fue capaz de resarcirse

Ocurrió en febrero de 1974, hace cuatro decenios. Yugoslavia y España se enfrentaban en un encuentro de desempate en la ciudad germana de Fráncfort para dirimir cuál de las dos selecciones se clasificaba para el Campeonato Mundial que cuatro meses más tarde se iba a disputar precisamente en Alemania.

La Selección dirigida por Ladislao Kubala fue abocada a ese dramático partido de desempate por culpa de un tanto yugoslavo frente a Grecia en el descuento que nos empataba a puntos y goles con los plavi dentro del mismo grupo.   

Después de una concentración a las afueras de Madrid y un amistoso ante el Atlético, la Selección llega a Alemania arropada por el apoyo de los miles de emigrantes que se acercan a Fráncfort para dar su aliento a la Selección. 

En un Waldstadion abarrotado, lluvia en el ambiente y barro sobre el terreno de juego, una falta lateral a los trece minutos termina en un cabezazo de un veterano defensa bosnio: Josip Katalinski, ya para siempre recordado con un punto de amargura por los aficionados. Iribar, capaz de repeler el testarazo no puede hacer nada ante el rechace que es enviado a la red en acrobática posición -tal y como muestra la fotografía de arriba- por el futbolista yugoslavo.

A partir de ese momento la Selección se muestra impotente ante el poderío físico y el entramado defensivo de los balcánicos que logran el pase para el Mundial apeando al voluntarioso pero insuficiente equipo de Kubala.

 

Iribar logró de despejar el cabezazo de Katalinski, pero nada pudo hacer con el rechace hace justo 40 años

Desde entonces España no ha dejado de acudir a todas y cada una de las fases finales en los diez Campeonatos del Mundo (si contamos también el próximo en Brasil) que se han disputado hasta la fecha.

La derrota en Fráncfort dio además comienzo a una serie de espectaculares duelos entre yugoslavos y españoles, con pronto desquite para la Selección en el siguiente choque decisivo de clasificación, que de nuevo con Kubala al frente, terminaría con triunfo y pase mundialista para los nuestros en la Batalla de Belgrado apenas tres años después. Aunque ésa, es otra historia.