Actualidad

Fotos con Historia: la mágica noche de Butragueño en Querétaro

La ciudad mexicana de Querétaro está inténsamente unida al nombre de Emilio Butragueño, autor de cuatro goles contra Dinamarca en los octavos de final del Mundial de 1986

Para los mexicanos Querétaro es el símbolo de su victoria en 1867 sobre el régimen impuesto por los invasores franceses y encarnado en el la figura del Emperador Maximiliano I, quien fuera fusilado posteriormente ese mismo año en el Cerro de las Campanas de esa ciudad.

Para los españoles Querétaro trae otros tipo de recuerdos, los de una victoria brillante en el estadio Corregidora ante los daneses y con Emilio Butragueño en la cúspide de su carrera.

Fue un 18 de junio de 1986. Tarde calurosa en México y ya noche en España.

Una noche que aún ahora, 27 años después, muy pocos olvidan. “Fue un día de suerte, yo siempre lo he dicho, no cualquier día se anotan cuatro goles en una Copa del Mundo, además Dinamarca era uno de los candidatos para ganar la Copa del Mundo (…) hoy en día cuando voy a un café en España todavía hay quien me dice ‘lo recuerdo por aquel partido en Querétaro’“, confiesa Emilio Butragueño.

Aquel día, el equipo de Miguel Muñoz soñaba con llegar a cuartos y enfrente estaba la Dinamarca de Laudrup y Elkjaer-Larsen que acumulaba una gran racha de victorias ante Uruguay (6-1), Escocia (1-0) y Alemania (2-0) en la fase de grupos.

La Selección española venía de caer ante Brasil (1-0) en el debut -con el famoso "gol" de Michel- y de ganar a Irlanda del Norte (2-1) y a Argelia (3-0).

Butragueño recuerda que las sensaciones antes del encuentro eran muy buenas: "Veníamos de una primera fase buena, a pesar de la derrota ante Brasil, pero Dinamarca había hecho una primera parte excelente, con tres victorias. No obstante, estábamos confiados en que el juego de los daneses nos venía bien, porque jugaban y dejaban jugar. En el plano defensivo no eran tan estrictos como en el ofensivo y eso nos venía bien".

España comenzó perdiendo en el estadio Corregidora hasta que apareció este joven de 22 años, Emilio Butragueño, que revolucionó el partido con sus cuatro goles. Uno logrado en la primera parte (en el psicológico minuto 43) y el resto en la segunda mitad (en los minutos 56 -el que daba la vuelta al marcador-, en el 80 y 88, que certificaban la goleada). El otro tanto español lo logró Goikoechea (de penalti, en el minuto 68).

Pero cómo lo recuerda el gran protagonista: "El partido empezó mal para nosotros. Ellos tomaron la iniciativa, comenzaron jugando mejor y se adelantaron en el marcador, pero en el último minuto de la primera parte conseguimos empatar en una jugada inusual. El lateral Jesper Olsen, desde su zona, cedió el balón al portero y yo aproveché el error para marcar. La segunda parte comenzó igual, con la iniciativa para ellos, pero en un saque de esquina anoté el segundo tanto de forma insólita en mí, de cabeza, y a partir de ese momento les cogimos muy bien al contragolpe e hicimos el tercero, cuarto y quinto. En la segunda parte salió Eloy al terreno de juego y logramos hilar muy buenas jugadas a la contra. Nos salió todo bien".

Míchel, su compañero de equipo y de Selección, subraya que sus consejos a Butragueño tuvieron un papel importante para que el jugador completara su gran actuación: "Me convertí en entrenador el día que Butragueño metió los cuatro goles a Dinamarca”, aseguró en su día a la revista 'Esquire': "Tuvimos una conversación previa al partido. Le comenté que debía jugar en los últimos 20 metros, en los últimos 16 está el área y en los otros 4 su desmarque. Él mantenía la opinión contraria, pero me hizo caso. Al final, le dije: "Me agradecerás el consejo, ¿no?".

Butragueño, ya considerado entonces como una de las estrellas del fútbol español, quedó para siempre en lo más alto, a la categoría de "gloria nacional" como dice el director del diario As, Alfredo Relaño, aquella noche para la eternidad: "Nos sentíamos liquidados cuando Butragueño, astuto, intercepta un mal pase cruzado entre los defensas daneses y marca el empate, en el 43'. Al menos nos vamos vivos al descanso. Luego se desata Butragueño, con tres goles más, uno de penalti ... Al final, 5-1. España ha reventado a una de las favoritas del torneo y Butragueño es elevado a la categoría de gloria nacional. En la capital era noche de verano, en plena movida ... Ahí, en la templada noche madrileña, la ciudadanía se exalta. Hay unas elecciones próximas y el pueblo grita feliz: "¡Oa, oa, oa, el Buitre a La Moncloa!". "¡Se siente, se siente, el Buitre presidente!".