Fran González, el guardián de la sub-20
"Salvador", "imperial", "estratosférico" o "bárbaro", fueron algunos de los adjetivos con los que los distintos medios calificaron la actuación de Fran González contra Brasil.
El portero de la Selección española (León, 24/06/2005) afirmó tras el encuentro haber vivido "un sueño", teniendo en cuenta el rival del que se trataba, en un partido a cara o cruz y en el contexto de un Mundial sub-20. Sin embargo, Fran reconoce que, sin una actuación coral de todo el equipo, de nada hubiesen servido sus intervenciones salvadoras: "El equipo hizo un partido increíble para ganar a Brasil, una de las mejores selecciones a nivel mundial".
En cuanto el árbitro señaló el final del partido, el guardameta del Real Madrid pensó en sus seres queridos, su abuelo, sus amigos, su pareja, pero también le vino a la cabeza un recuerdo muy especial: "Me acordé de Raúl Ramírez ―portero del CD Colindres tristemente fallecido la semana pasada―, que murió haciendo lo que más le gustaba. Estoy seguro de que me ayudó aquel día".
Sobre el seleccionador nacional, Fran asegura que "Paco Gallardo es un entrenador que transmite muy bien rollo y es muy cercano con nosotros". A sus 20 años, el portero de España ve al equipo mentalizado y comprometido con el reto que tienen ante sí: "Un Mundial sub-20, para los de la generación del 2005, es algo único que no se va a volver a repetir. Estamos disfrutando y exprimiendo al máximo esta experiencia".
La Selección llega a octavos ―esta noche, a las 21:30 horas por Teledeporte, contra Ucrania― en clara línea ascendente y después de haber superado el que para todos era calificado como "grupo de la muerte": "Todos soñamos con lo mismo, que es ganar este Mundial y llevarlo a España, pero hay que ir paso a paso".
Fran González, al igual que sus compañeros, ve en la Selección española sub-20 que conquistó el mundo en 1999 a "unos referentes para nosotros y un espejo en el que mirarnos. Estamos convencidos de que nosotros también podremos lograrlo". En aquella España de Nigeria 1999 había jugadores como Casillas, Xavi o Marchena que acabaron convirtiéndose en leyendas de nuestro deporte: "Iker es un referente máximo para mí. Voy a trabajar muy duro para tratar de seguir sus pasos y, ojalá, el día de mañana poder tener una carrera parecida a la suya".