El futbolista del penalti decisivo cumple 29 años
Cesc Fàbregas ha sido protagonista destacado de la mejor etapa de la Selección Española con la que sigue sumando partidos
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Mar, 03/05/2016 - 20:17
Cumple uno de los futbolistas más habituales de la sección de golazos de nuestra cuenta de Youtube.
Ocurrió hace diez años, en Hannover, al término del partido entre Francia y España en los octavos de final de la Copa de Mundo 2006. Un chaval de 19 años recién cumplidos se retiraba llorando con la camiseta de la Selección tras la victoria gala. Sus primeras declaraciones tras el partido fueron rotundas: "Estoy cansado de perder".
Aquel joven a la vez decepcionado y decidido a cambiar las cosas en la siguiente oportunidad se llamaba y llama Fracesc -Cesc para los amigos- Fàbregas Soler originario de la localidad barcelonesa de Arenys de Mar y futbolista vocacional desde niño.
Con el mismo carácter inconformista que demostró en aquella cita mundialista de Alemania, Cesc destacó desde muy pronto en las categorías inferiores del CE Mataró desde donde saltó a La Masía del FC Barcelona y de allí al Arsenal inglés con sólo 16 años.
Ya por entonces había despertado el interés entre los técnicos de la Selección Española que le convocarían para la Sub-16 primero y la Sub-17 después con la que alcanzó la final del Europeo en 2004 y el reconocimiento de UEFA que le nombró jugador de oro del torneo.
Su talento y precocidad encontraría luego el respaldo de Luis Aragonés quien le haría debutar con sólo 18 años en la Absoluta completando los noventa minutos de un encuentro amistoso frente a Costa de Marfil disputado en el estadio José Zorrilla de Valladolid.
Luego llegaría el comentado paso por el Mundial de Alemania y después uno de los momentos cruciales, sino el que más, en la historia de la Selección que el propio Cesc protagonizaría la noche del 22 de junio de 2008 en el estadio vienés de El Prater.
España e Italia se iban a la tanda de penaltis en los, hasta entonces, malditos Cuartos de Final para la Selección. Fàbregas que no lanzaba una pena máxima desde su época de juvenil decidía asumir la responsabilidad en el quinto y definitivo que a la postre significaba la clasificación de España y el primer título para la Absoluta en 34 años.
Luego llegó su pase a Iniesta en el Soccer City y el quinto penalti de la tanda -uno más- que convertía en las semifinales de 2012 ante Portugal para completar su protagonismo en la histórica Triple Corona de la Selección.
Una habilidad extraordinaria para ser el futbolista determinante en el momento decisivo que le ha valido a Cesc para seguir contando con la confianza del Seleccionador hasta sumar 103 partidos internacionales con catorce goles en su cuenta hasta la fecha.
Todo un veterano con números de leyenda sin haber llegado a la treintena. La ya inminente Eurocopa de Francia se presenta ahora como en el enésimo desafío para un futbolista que como aquel chaval de Hannover sigue odiando perder, mientras gana sin descanso.
Ocurrió hace diez años, en Hannover, al término del partido entre Francia y España en los octavos de final de la Copa de Mundo 2006. Un chaval de 19 años recién cumplidos se retiraba llorando con la camiseta de la Selección tras la victoria gala. Sus primeras declaraciones tras el partido fueron rotundas: "Estoy cansado de perder".
Aquel joven a la vez decepcionado y decidido a cambiar las cosas en la siguiente oportunidad se llamaba y llama Fracesc -Cesc para los amigos- Fàbregas Soler originario de la localidad barcelonesa de Arenys de Mar y futbolista vocacional desde niño.
Con el mismo carácter inconformista que demostró en aquella cita mundialista de Alemania, Cesc destacó desde muy pronto en las categorías inferiores del CE Mataró desde donde saltó a La Masía del FC Barcelona y de allí al Arsenal inglés con sólo 16 años.
Ya por entonces había despertado el interés entre los técnicos de la Selección Española que le convocarían para la Sub-16 primero y la Sub-17 después con la que alcanzó la final del Europeo en 2004 y el reconocimiento de UEFA que le nombró jugador de oro del torneo.
Cesc Fàbregas es el futbolista que más joven llegó a los 50 partidos con la camiseta de la Selección
Su talento y precocidad encontraría luego el respaldo de Luis Aragonés quien le haría debutar con sólo 18 años en la Absoluta completando los noventa minutos de un encuentro amistoso frente a Costa de Marfil disputado en el estadio José Zorrilla de Valladolid.
Luego llegaría el comentado paso por el Mundial de Alemania y después uno de los momentos cruciales, sino el que más, en la historia de la Selección que el propio Cesc protagonizaría la noche del 22 de junio de 2008 en el estadio vienés de El Prater.
España e Italia se iban a la tanda de penaltis en los, hasta entonces, malditos Cuartos de Final para la Selección. Fàbregas que no lanzaba una pena máxima desde su época de juvenil decidía asumir la responsabilidad en el quinto y definitivo que a la postre significaba la clasificación de España y el primer título para la Absoluta en 34 años.
Luego llegó su pase a Iniesta en el Soccer City y el quinto penalti de la tanda -uno más- que convertía en las semifinales de 2012 ante Portugal para completar su protagonismo en la histórica Triple Corona de la Selección.
Una habilidad extraordinaria para ser el futbolista determinante en el momento decisivo que le ha valido a Cesc para seguir contando con la confianza del Seleccionador hasta sumar 103 partidos internacionales con catorce goles en su cuenta hasta la fecha.
Todo un veterano con números de leyenda sin haber llegado a la treintena. La ya inminente Eurocopa de Francia se presenta ahora como en el enésimo desafío para un futbolista que como aquel chaval de Hannover sigue odiando perder, mientras gana sin descanso.