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Generación Sub-21: 2006, saber perder para aprender a ganar

Una potente selección italiana se cruzó en el camino de los internacionales hace ocho años. La derrota les privó a acudir a la fase final, pero sirvió a algunos para mejorar hasta convertirse en campeones del mundo con la Absoluta

Dicen que el éxito tiene muchos padres, mientras el fracaso es huérfano, pero nadie aclara que mientras tanto ambos se mezclan hasta confundirse de tal forma que una carrera deportiva incluye ambos conceptos de tal forma que no pueden entenderse los unos sin los otros.

De la misma manera que a jugadores como David Silva, Gerard Piqué, Raúl Albiol o Santi Cazorla se les identifica con los mundiales y eurocopas que brillantemente han ganado con la Selección, seguramente ellos mismos son conscientes que hasta ese exitoso objetivo tuvieron que sobreponerse a muchas dificultades, algunas en forma de derrota.

En su caso, una de ellas llegaría con la camiseta de los Sub-21. Corría el otoño del año 2006 y una espléndida generación de jugadores de la que formaban parte llevaba camino firme hacia la fase final del Europeo de Holanda que se celebraría el año siguiente y del que a la vez saldrían las cinco selecciones que representarían al viejo continente en los Juegos Olímpicos de Pekín.
 

Un gol de Chiellini y otro espectacular de Montolivo dejaban a España fuera del Europeo y los Juegos Olímpicos de Pekín

Tras superar con autoridad a Albania y Eslovaquia, el equipo dirigido por Iñaki Sáez debía jugarse el pase en una eliminatoria a doble partido frente a la Italia de Aquilani, Nocerino o Giuseppe Rossi.

Transalpinos y españoles empataban a cero en Módena y dejaban la resolución para el partido de vuelta en Palencia que serviría a la vez para inaugurar el estadio de la Nueva Balastera.

Todo parecía estar a favor pero un gol del capitán azzurro Giorgio Chiellini junto a otro espectacular casi desde el medio campo de Montolivo pusieron la remontada casi imposible para la Selección que sólo pudo recortar distancias gracias a un tanto de Roberto Soldado en la segunda parte.

De esta manera un excepcional grupo de jugadores del que formaban parte los guadametas Moyá y Antonio Adán junto a Zapater, Arizmendi, Raúl García, Kepa, Gavilán, Jurado, Valera o Rubén de la Red, se quedaba fuera de la fase final del Europeo y los posteriores Juegos Olímpicos. Un aprendizaje que les serviría a la mayoría de ellos para crecer en sus carreras y coronarla en algún caso con la Eurocopa y el Mundial a las órdenes de Vicente del Bosque.